lunes 9 de enero de 2012

El propósito del 2012 que me hará feliz el 2013

Aló a todos mis hermosos lectores, primero que nada quiero desearle a todos un fabuloso inicio de año (con seis días de retraso), ojalá las cosas vayan bien, que hayan encontrado un gym padre y estén yendo todos los días (no como yo, que soy caso perdido y ni cómo encontrar un espacio en mi agenda para hacer ejercicio y ponerme bien sabrosa, snif), que ya dejen el cigarrito y la bebida (así como yo… cof, cof!) y bueno, en general, que ya estén poniendo en práctica la realización de sus propósitos, porque el tiempo corre y bastante rápido.

El año antepasado, creo, escribí un post en el que decía que eso de los propósitos no era para mí, que yo era feliz con mi vida y blah; motivo por el cual, y para no perder la costumbre, la noche de año nuevo sólo bebí, así sin propósitos y nada que se le parezca. Lo único que le prometí a Ed fue ya no ser tan celosa y berrinchuda con la condición de que se portara mejorcito, digo, no es que se porte mal, pero si se portara mejor yo ya no tendría motivos para ponerme de novia celosa y berrinchuda. Equis.

Entonces, como les decía, empecé el año como siempre, sin propósitos, pero eso sí, con harta enjundia, y así anduve por la vida estos seis días: se terminaron mis vacaciones y con el regreso a la escuela volvieron mis días de estrés, de andar de arriba para abajo, corriendo, sin tiempo de disfrutar de mis nietos perrunos (les presumo que mi chiwi ya se estrenó como mami y es todo… ¡tan hermoso!), sin tiempo de prácticamente nada, este es mi primer finde después del regreso a clases y planeo encerrarme entre cuatro paredes a empezar, adelantar y ojalá terminar al menos uno de los cuatro ensayos de milochomil cuartillas que tengo que entregar para cerrar el semestre, ¿ven como de verdad no tengo tiempo de ir al gym pero, por otro lado, cómo tenía ganas de venir de mitotera con ustedes?

En fin, lo más, más, más importante que les venía a decir, es que ayer pasó Ed por mí a la escuela porque íbamos a ir a comer, pero como se le hizo tarde y el muy cochino no se había bañado (lo perdono sólo porque está de vacaciones, y cuando yo estoy de vacaciones me olvido de los baños matutinos) fuimos a su casa a que se bañara y se pusiera bien guapo para mí, y como los hombres también se tardan horas en ponerse guapos, me puse a platicar con su hermana. Cuando platico con ella generalmente hablamos de escuelas (es maestra), me platica cosas padres que vivió en su época de estudiante, le pregunto cosas de las que pudiera tener dudas, le pido ensayos para evitar trabajar tanto (misión fallida T*T), y bueno, en la charla de ayer me dijo que en el 2013 habrá un simposio pedagógico… ¡en Cuba! ¿Me imaginan a en Cuba? Digo, porque yo ya me vi, bonita y sonriente paseando por todos esos lugares hermosos y fabulosos, gastando todo el dinero que no tengo, dejando en total bancarrota mi bolsillo, pero luego diré, ¿Y qué? Lo bailado nadie me lo quita. Como se imaginarán, di brinquitos (imaginarios) de la emoción, ella seguro asistirá y yo, bueno, si encuentro manera de justificar esos días en la escuela seguro también iré.

Y bueno, es aquí en donde entra en acción el título de mi post: mi propósito de este año será dejar de fumar, dejar de beber, dejar de comprar cosas innecesarias y así poder ahorrar, porque bueno, aunque un viaje a Cuba no es costoso, debemos tomar en cuenta que dejé mi vida laboral y ahora soy estudiante, lo cual me convierte en una persona que depende de su madre y novio. La verdad me entusiasma mucho asistir al simpo, no sólo por pasear, Dios, ni que fuera yo tan banal, sino que además me serviría mucho tener un documento más para mi currículo al concluir la licenciatura, ya saben que en estas cosas del Sistema, mientras más documentos tengas es mejor, además de que suena bastante interesante conocer el sistema educativo de otro país, sobre todo de uno tan peculiar como Cuba.

Aún desconozco el costo que tendrá, es más, ni pasaporte tengo, pero caray, falta un año y muchas cosas pueden pasar, total, si no consigo dinero (ojalá los chones amarillos que me puse el 31 funcionen) y pasaporte, rogaré porque las profecías de los Mayas sean ciertas y se acabe el mundo este año.

Pero si todo sale bien… ya me vi.

viernes 30 de diciembre de 2011

Si no es de Tiffany's, no me caso

El 2012 será el año de las bodas; hasta la fecha estamos invitados Ed y yo a cuatro bodas, y la verdad es que es muy emocionante eso de ver cómo nuestros amigos deciden decirle adiós a su preciada y casi extinta libertad de una manera tan precipitada, de los cuatro, sólo una pareja tiene seis años de novios, los demás no llegan ni al año, pero ya se aman y les urge compartir sus vidas. En fin, cada quien sabe cómo, con quién y por qué, sobre todo "¿por que?".

Pues bien, de entre toda la felicidad de mis amigas las futuras novias y la preocupación de mis amigos los futuros novios por todos los gastos que se vienen encima, tiene que llegar pregunta casi obligada y súper incómoda: Y ustedes, ¿para cuándo?

Admítanlo, es muy desagradable hacer esa pregunta a una pareja que, al menos de momento, no piensa en casarse, ni en tener hijos, ni cosas que impliquen responsabilidades y obligaciones; Ed y yo vivimos fabulosamente, cada quien en su casa, con sus espacios, nos mandamos mensajitos, mails y cosas sucias cursis que perderían el encanto firmando un papel; nos divertimos los fines de semana, salimos a dónde queremos sin el pendiente de quién nos va a cuidar a nuestros hijos, en fin, disfrutamos el momento, y nos disfrutamos mutuamente, en pocas palabras, no necesitamos casarnos para tenerlo prácticamente todo.

Pero... está bien, lo acepto, la pregunta me incomoda porque, pues... sí, obvio que sí me gustaría casarme, a lo mejor ahorita no, pero en unos años tal vez, ¿por qué no? Además Ed hasta ahorita me ha demostrado ser un buen prospecto y ya ni hablar de mí, que todos sabemos que soy la elección más que perfecta para compartir una vida; y como él ya me advirtió que en unos tres o cuatro años vamos nosotros, yo también ya le advertí (para que, si no va a ahorrar, no le caiga de sorpresa) que, lo menos que me merezco, es un simbólico y modesto anillo de Tiffany's (uno como este no estaría nada mal), y no me importa lo que digan del estratosférico costo, yo valgo eso y más. Y le advertí que nunca había dicho nada más cierto, sincero y con todo mi corazoncito: si no es de Tiffany's, no me caso.

Ahora sólo me queda esperar a que él también piense que valgo eso y más, porque si no ya me verán en diez años reconsiderando el hecho de casarme sin un anillo de compromiso de $160,000.00 de por medio ):

¡Maldito interés!

domingo 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad...

...a todos (:

lunes 5 de diciembre de 2011

Beeeeep

¡Hola mundo!

Llegó Diciembre, el casi cierre del semestre y yo estoy vuelta loca entre ensayos, trabajos de investigación, exposiciones y... 5 horas a la semana frente a grupo, y no precisamente como practicante.

Nunca creí decirlo, pero esto último es maravilloso, los niños son maravillosos, mis días son fabulosos y mi vida en general es casi perfecta.

Y bien, ya dí señales de vida, me voy a seguir "trabajando", pero apenas tenga vacaciones, regreso a dejar mi cartita para Santa, mi lista con logros del 2011 y mis "propósitos" del 2012.

¡Tha-tha!