jueves, 31 de diciembre de 2009

Clichés de temporada

Ya es oficialmente el último día de este año, ya muchos están listos para darle la bienvenida al año nuevo con mil rituales para atraer salud, amor, dinero y todas esas cosas que creemos que el cosmos y la fortuna nos darán sólo por haber sobrevivido después de la ingesta criminal de uvas que nos dimos mientras corríamos con maletas en mano, tirábamos lentejas, prendíamos velas y barríamos nuestras casas envueltos en calzones rojos y amarillos en el último suspiro del año. Yo no.

Yo quiero que termine el día pero para poder descansar, la iniciativa privada no tiene tanto espíritu navideño como la burocracia, nosotros sólo tuvimos un puentecito para descansar y ahorita andamos literalmente corriendo para poder cerrar bien el mes. Noten que dije el mes, no el año; nosotros no sabemos ni en qué día vivimos, ni qué se festeja, sólo querermos dormir.

En mi casa tampoco hay mucho movimiento, las cosas se ven tal cual y bueno, con decirles que el estúpido árbol sólo nos sirvió para darnos más trabajo con el montón de ramitas secas que teníamos que barrer a cada rato, porque ni las luces hemos prendido. Eso sí, huele harto bonito a pino, pero eso no está en discusión.

¿Que si qué hay para cenar? Desconozco el menú en su totalidad, aunque yo sería feliz de llegar de trabajar, comer pizza y dormir. Para mi desgracia debo seguir todo el protocolo y cenar "bien" con la familia, brindar, dar abrazos, felicitaciones, buenos deseos y párale de contar. Puras formalidades, pues.

No soy de las que se pone propósitos para el nuevo año porque simple y sencillamente los olvido a los dos días, con suerte y los recuerdo todo Enero, pero en Febrero pierdo la memoria, la vergüenza y la voluntad de bajar esos kilos que tengo de más.

Clarísimo ejemplo de años pasados:

"Este año bajaré de peso"... me inscribo en el gym, compro pants, tennis, cereales de fibra, yogurths con acti-reguularis y a los pocos días me acuerdo que estaba a dieta justo cuando me estoy comiendo una mega rebanada de ese pastel tan lleno de chantilly y todas esas azúcares engordadoramente dulces. "Pero... es mi cumpleaños, sólo esta rebanada y dejo de comer lo que resta del mes"; pero como todos mis amigos no comen pastel por estar "brindando a mi salú", queda todo y, ¿qué pasa? pues que sí como lo que resta del mes y aparte de todo, me la paso manoseando el pastel que quedó y para cuando este se acaba, yo ya me olvidé de la dieta, el cereal, el yogurth y los dos litros de agua que, se supone, debo tomar diario.

Ahora que ya saben porqué no hago propósitos de año nuevo, sé que me comprenderán.

¿Rituales? Dah. Tampoco soy fan de hacer nada de lo que ya mencioné, para empezar porque no creo y considero que es algo innecesario que, al realizarlo, me quita tiempo: comer uvas, barrer la casa, salir a pasear maletas vacías y prender velas e inciensos equivale -en tiempo- a, mínimo, un par de shots de delicioso tequila.

Este año pretendo dejarme encontrar por el amor y definitivamente para eso no necesito calzones rojos, si acaso amarillos para tener harto dinero y, entonces, poder comprar todo el amor que quiera. Sólo por eso, esta noche me pondré calzones morados.

Dicen los crédulos que el 2010 será un buen año y, como yo soy una crédula de lo peor, confío en que este año no me equivocaré de universo y todo me saldrá bien, aparte pretendo hacer las pases con el karma para que deje de joderme la existencia.

Lo de los calzones amarillos es una buena idea, btw.
¿Ven?, empiezo el año con grandes visiones empresariales: hacer dinero y comprar amor. Yay.


¡Feliz cambio de almanaque! (:
Nos leemos el próximo año.

martes, 29 de diciembre de 2009

Doce meses en cinco minutos

El 2009 me ha dejado muchas cosas buenas y malas, personas y experiencias. A lo largo de este año aprendí mucho más de lo que llegué a aprender durante los últimos cinco. Fue un año difícil, me ahogué en vasos de agua, perdí hasta lo que no sabía que tenía y gané mucho más de lo que jamás imaginé. Lloré como nunca, pero no fue para siempre. Aprendí a valorar a las personas, a decirles adiós; aprendí que los cambios son básicos, que no podemos vivir siempre en el mismo lugar ni bajo las mismas reglas. Hubo momentos en los que me sentí muerta, pero para fortuna de muchos y desgracia de otros tantos, sigo viva. Aprendí que el dolor es opcional y, sobre todo, por fin le pude asignar un significado: mientras duela, es señal de que estamos vivos y mientras estemos vivos, podemos mejorar.

Mes con mes, semana tras semana, día a día conocí, experimenté y aprendí. Y es así, mes con mes, que comparto con ustedes todo lo que resumí en el primer párrafo.

Enero. Comprendí que un cumpleaños no necesita mas que un canta bar, buenos amigos, una cámara fotográfica y harto tequila.

También aprendí que los vuelos matutinos tienen más turbulencia que los nocturnos, pero no me importó porque ya estaba de regreso en casa. Jamás vi tan hermoso mi rancho como aquel siete de Enero. Fui tan feliz.

Febrero. Un catorce de febrero no se compone de chocolates, tarjetas, globos, animalejos de peluche ni moteles. Un catorce de febrero es sólo un día, más comercial que los demás pero un día más a final de cuentas.

Aparte, febrero es un buen mes para iniciar bitácoras en línea. ¡Qué rápido pasó el tiempo!

Marzo. Fue en realidad un mes como cualquiera, con sus momentos buenos y malos, yo estaba más enamorada que nunca y me sentía plena en todos los sentidos. Sentía que la fortuna me sonreía a diente pelado y que nada podía ser más perfecto.

Abril. Mes de cumpleaños, mes de fiestas, mes de compromisos informales. Ya me veía en el altar –o al menos en un juzgado- firmando el papel que faltaba para poder compartir mi vida junto a ese hombre que creía el adecuado.

Mayo. Este mes en realidad fue el parte aguas del 2009. Empecé el mes estrenando soltería, di un salto enorme y difícil: salir de mi burbuja rosa al mundo real en verdad me destrozó.

Aprendí que nada es para siempre, que nadie tiene garantizada la felicidad a corto o largo plazo y que, hoy en día, los “te amo” están sobrevaluados y por demás gastados.

Este mes también me dio la oportunidad de conocer a alguien que de alguna manera marcaría mi vida.

¿La mejor manera de terminar un mes que inició pésimo? Con el cumpleaños de la que hasta ahora sigue ocupando el puesto de mi mejor amiga.

Junio. Comprendí que un corazón roto dura tanto y como uno lo desea, y que corta tan profundamente como se le deje continuar. Me di cuenta que para sanarlo es necesario aprender. Aprender a levantarse, sacudirse y seguir caminando tan lejos como queramos.

Julio. Aprendí a conocer realmente a las personas, a no juzgar un libro por su portada y a valorar lo que cada uno lleva dentro. Aprendí que se conoce mejor a quienes nos rodean con un par de tazas de café que con un par de vasos con líquidos de colores y alcohol.

Agosto. Este mes el destino me dio la oportunidad de conocer a otra persona con la que compartí cosas. Creía que la distancia era cuestión de perspectiva, pero él me enseñó que también duele y que se puede llegar a odiar tanto como odio las aceitunas.

Septiembre. Lo único traumático y relevante de este patriótico mes fue el show de camisetas mojadas involuntario que el clima traicionero y mi pésimo gusto por la “moda” me obligaron a hacer en plena vía pública.

Octubre. Es el mes que más odio por diversas razones, nunca lo externé con ustedes pero así es. Me ha dejado mucos sin sabores, pero este año el universo hizo una excepción y fui muy feliz, o al menos más que otros meses.

Aprendí que cuando se compra por Internet, se debe uno cerciorar que en efecto sea el producto deseado, aunque al final aprendí que en realidad es la intención lo que cuenta.

Muchos cumpleaños, muchos regalos, mucho alcohol. Ah sí, también hubo radicales y favorecedores cambios laborales.

Noviembre. Valoré pequeños momentos y amé las kilométricas llamadas telefónicas noctámbulas aunque, sin duda alguna, Telcel y don Slim nos amaron aún más.

Diciembre. Precisamente este mes me dio todo en cantidades industriales: experiencia y trabajo, sobre todo trabajo, pero como nadie quiere leer lo aburrido de mi rutina, les diré una sola cosa: Aprendí que nunca se debe tocar una vida si se pretende romper un corazón. De verdad no fue mi intención, sólo fui cobarde.

Y así, queridos lectores, aprendí chorromil cosas, unas más, unas menos, otras ya las sabía pero este año en especial terminé de comprenderlas, el caso es que aprendí y eso es algo que se queda conmigo y me ayuda a continuar y sobre todo a ser una mejor persona. O al menos eso pretendo.

Definitivamente me siento orgullosa de mí por todo lo que no he hecho y por todo lo que no haré ni en esta ni en mi próxima vida, pero también por lo que tengo pensado hacer y por lo que simplemente ya hice.

Nota al margen. ¿Han notado que quiero terminar bien el año? Me estoy reivindicando por todo lo que no escribí en Noviembre y Diciembre. Awww.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Positivo

Desde hace días tenía la curiosidad de hacerles saber un par de cosas que me suceden últimamente, incluso podría decir que es la razón más real por la cual no he escrito mucho en este espacio, supongo que me deprime saber qué podrían pensar y/o decir de mí.

Como ya saben soy medio soltera desde hace ya algunos meses atrás, lo que no saben es que el término “medio” se debe a que estoy saliendo con alguien que, como dice la canción, es el hombre casi perfecto, ¿por qué? Pues porque tiene un pequeño, dorado y brillante defecto en el dedo anular de su mano izquierda. Sí, es un hombrecito casado, con todo el compromiso que esto conlleva, como él mismo me lo dijo: me casé enamoradísimo y por todas las leyes.

Tiene una chiquilla de siete años y supongo que por ella es que al principio me negué a entrometerme en su vida, pero la carne es débil y la soledad a veces nos traiciona, así que después de algunos meses me convenció. La relación que llevamos es totalmente libre, después de todo él no tiene ningún derecho a cuestionar mi vida ni yo la de él, porque así aceptamos estar desde un principio.

Todo estaba bien, de hecho podría decir que éramos muy felices, no nos preocupábamos en lo más mínimo por el qué dirán, se mezcló con mis amistades, yo con las de él y ahora es como si su familia no existiera, no niego que a veces siento un poco de culpa porque soy lo que siempre critiqué: la amante, aunque cuando estoy con él, me olvido de los prejuicios y sólo disfruto.

Una vez, una amiga me preguntó qué pasaría si de este affair saliera un bichito, de esos que comen, hacen pipí, popó, lloran, visten, calzan, se enferman, etcétera, recuerdo perfectamente que le dije: no seas extremista, obvio eso no pasará porque nos cuidamos.

Y sí, siempre creí que nunca nos pasaría pero el mes pasado mi periodo no llegó. Es un retraso, pensé; sin embargo el retraso sigue y seguirá al menos durante los próximos ocho meses. O al menos eso es lo que me indicó la prueba de embarazo que me hice o ¿ustedes qué opinan?


Se ven lindísimas las dos líneas rositas, eso que ni qué.

Hoy por la mañana se lo hice saber al susodicho y lo más sorprendente de todo fue su reacción, fue una especie de remolino de emociones: nervios, enojo, miedo, más nervios, dudas, cuestionamientos… muchos ¿por qué? y muchos ¿qué vamos a hacer? Yo sólo lo veía en silencio y en verdad tenía la angustia de que cuestionara la paternidad que acababa de adquirir y no precisamente con la dueña oficial de sus quincenas.

Después de haber hablado alrededor de un par de horas, llegamos a la conclusión de que si juntos lo hicimos, juntos lo debíamos resolver, y fue así como asistimos a un laboratorio para cerciorarnos de que estuviera bien embarazada y que no se tratara de una noticia falsa más del día de los santos inocentes, como la que ustedes acaban de leer.

No pude controlarme, juro que lo intenté pero no pude, mis queridas e inocentes palomitas.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Época de engordar

Y quien no haya subido al menos un kilo, es de otro planeta.

Estas fechas nunca me habían causado el menor problema, ya que por lo general no pruebo mucho del menú decembrino. Los buñuelos de provocan nauseas, el ponche me inspira todo menos antojo o gusto, el menudo me provoca aún más nauseas que los buñuelos, y el pavo me da más nauseas que los buñuelos y el menudo juntos; del bacalao ni hablar, los romeritos y yo no nos llevamos bien, y así podría seguir con mi fastidiosa y larga lista de cosas que no como porque no me gusta ni cómo saben, ni cómo huelen, ni cómo se ven.

A diferencia de años pasados, este año estuve muy condescendiente con ciertos antojitos: a la oficina llevaron buñuelos y comí, en la posada de mi trabajo hubo de todo y comí todo lo que cruzó por mi camino. La noche del veinticuatro cené en mi casa, volví a cenar en casa de una amiga y nos quedamos ahí botaneando todo lo que nos ofreció: cremas, panecillos y toda clase de botanas enharinadas que ahora descansan tranquilamente en mis caderas. De los recalentados ni hablar.

Lo preocupante de esta situación es que como han sido días de descanso laboral -¡Yay!-, si no estoy comiendo o de fiesta, estoy acostada viendo televisión o escribiendo en el bló, y por lo tanto esas grasas y harinas de las que he llenado mi cuerpo están ahí estancadas convirtiéndome en una voluptuosa mujer.

Y bueno, queridos lectores, esa es la truculenta y entrecortada historia de los tres kilos que he subido este último mes.

Y pensar que aún faltan las fiestas de fin de año. Snif.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Hoy, en intercambio de ideas: Ely

Este es el último festival Swinger del año. Participé en seis y conocí mucha gente, me divertí como enana y me estresé como nunca, fue un buen año y en definitiva este festival fue una muy buena experiencia.

En este último festival me tocó recibir -con muchísimo gusto- a Elizabeth B., mejor conocida en los bajos suburbios de la blogósfera como Ely, la chica que comparte sus delirios con todos nosotros entre sueños, estrellas y café.

Sin más preámbulo les dejo la historia que ella escribió en esta ocasión para todos nosotros, definitivamente es el primer post adhoc con estas fechas tan decembrinas.

...
Por Ely

Coscomatepec es un pueblo a las faldas del pico de Orizaba, cerca de Córdoba, Ver., las calles son empedradas, y muy empinadas, son subidas y bajadas, no cuenta con autobuses porque la mayoría de la gente camina para ir a algún lugar, no es un pueblo muy pequeño pero tampoco demasiado grande. En una ocasión me contó una amiga que pusieron un carro de pasaje que recorría el pueblo pero lo quitaron porque nadie se subía.

Mi abuelito vive en una de las últimas calles de la ciudad al final de una curva, ya casi llegando a un cerro, ahí esta su casa en lo alto, desde su balcón se puede ver el imponente volcán, que en época de invierno se viste de blanco su punta debido al hielo que tiene. Y que contrasta con todo el paisaje de color verde de los cerros a su alrededor.

La casa de mi abuelito (Don Adolfo) es una casa humilde y sencilla, de dos piezas, la pieza mas grande, hasta hace unos años, tenía paredes de madera, ahora es de material y con piso de cemento; antes era de tierra y con los muebles necesarios: comedor, camas y roperos, la cocina es un cuartito mas pequeño y todavía de madera y piso de tierra, con una pared llena de jarritos de todos tamaños, una estufa, un comedor pequeño con unas sillitas que me gustaban cuando era niña porque eran de mi tamaño, y siempre con una olla de café caliente en la lumbre. El baño todavía esta en el patio como se usaba antes. Y al final un corral, como le dicen por allá, con palos de aguacate, durazno y una que otra gallina.

Desde que yo recuerdo, para mí la Navidad siempre fue familia, amigos, festejos, comida, música, bullicio de la gente, cohetes, luces de bengala, cerillitos, buscapiés, palomas, ramas, viejo, pero una Navidad en especial, a mi papá se le ocurrió que pasáramos Navidad con mi abuelito (papá de mi mamá), porque nunca habíamos pasado una Navidad con él y quería que hiciéramos algo diferente ese año. De entrada mi mamá se sorprendió y le dijo que en esas fechas en Coscomatepec, donde vive mi abuelito, hace mucho frío. Mis hermanos no estuvieron muy de acuerdo pero dijeron que irían a pasar noche buena, navidad y se regresarían y bueno, yo estaba contenta y emocionada. Bueno pues nos fuimos a pasar Navidad a Cosco, mis hermanos se fueron primero y mi mamá y yo después con mi papá.

Y me di cuenta de algo, ¡¡¡efectivamente hacia mucho frio!!!! :S más del que estaba acostumbrada a sentir en Diciembre en el puerto, y otra que ahí la Navidad no se celebraba para nada igual, porque por lo mismo del frio la gente se la pasa encerrada en sus casas, no se oía música o alboroto por bailes ni nada de eso, si acaso a lo lejos uno que otro cuete.

Entonces ese veinticuatro mi mamá junto con sus hermanas, osease mis tías, organizaron todo y prepararon todo lo de la cena y hasta hojuelas comimos, esas que prepara mi mamá bien ricas con miel de caña o azúcar espolvoreada, pues cenamos, mi papá se tomo unas cervezas con mi abuelito pero a temperatura ambiente que era casi lo mismo que si estuvieran frías, pero por lo mismo del frío no se les antojaba mucho. Yo me la pase muy divertida con toda la bola de primos que tengo allá y que la mayoría eran de mi edad, algunos tías no fueron porque cenaban en casa de la familia de sus esposos otras tenían que ir a misa, ah porque es un pueblo muy católico, pero al siguiente día todos nos reunimos y la pasamos muy a gusto.

Para mí fue una Navidad muy bonita, una forma de festejarla diferente, en otro lugar, con la familia de mi mamá (porque regularmente la festejábamos desde que recuerdo con la familia de mi papá en Veracruz), con mi abuelito, sintiendo ese clima frío y rico. Porque siempre cada año íbamos en verano cuando salía de la escuela y mi papá pedía vacaciones, y el clima era muy agradable no se sentía ni frío ni calor. Pero nunca una Navidad hasta ese entonces…

...
Ely, muy bonita historia. No cabe duda que no hay nada mejor que pasar una verdadera noche buena con esas personas que no vemos con tanta frecuencia.

Esperamos que les haya gustado la historia de nuestra compañera, ahora pueden pasar -en orden y sin hacer bullicio- al borolesco blog de la Señorita Matadamas a leer mi aportación ;)

jueves, 17 de diciembre de 2009

El fantasma de mi ex

... que es algo así como el fantasma de las navidades pasadas región cuatro.

Pues bien, el detestable chaparrito volvió y no precisamente en forma de fichas. Les platico: días atrás aparecían misteriosas llamadas "perdidas" en la pantallita de mi celular, llamadas que provenían de un número que no tengo registrado pero que, por obvias razones y forzadas circunstancias, me aprendí de memoria.

Cuando le llamo a alguien y no me contesta no pienso que es porque noseledasuchingadagana. No, mi lado optimista me susurra al oído: Seguramente no escuchó, mándale un sms, esos no fallan ;) Y apuesto una de mis uñas acrílicas a que eso mismo creyó él, así que los mensajitos no se hicieron esperar, en cambio de mi parte no le respondí uno solo y apuesto a que él tampoco esperaba eso. Qué de lo peor soy.

Un buen día -léase ayer- que no tenía nada mejor qué hacer -por aquello de que mi tiempo libre va en ascenso, sarcásticamente hablando- le contesté una de sus llamadas y me dijo que quería hablar conmigo, que sentía que algo me debía y que quería saber qué era, entónces como suelo ser una persona sumamente condescendiente con los demás, sobre todo con aquellos a los que su sucia conciencia no deja en paz, le dije: Awww, ternurita... pero tú invitas la cena. Y aceptó.

Llegó a mi casa, decentemente me abrió la puerta de su auto y empezó a manejar sin rumbo, todo comenzó como debió ser, con un silencio sumamente incómodo hasta que rompió el hielo una llamada. Su celular empezó a emitir el odioso timbre predeterminado de Telcel y en la pantallita apareció el nombre de ella, su novia. Sin miedo a que yo no guardara silencio, contestó y entónces la malicia invadió mi cuerpo y fue inevitable que de mí saliera un suspiro nada silencioso, el cual dejé a medias cuando casi me saca los ojos con su mirada. Después de una corta mentira explicación de por qué no había ido a visitarla y de un par de frases ridículamente melosas como "yo también te amo", colgó.

- Perdóname pero si no lo digo, exploto: ¡Cuánto amor!, le dije en tono de burla.

- A veces las cosas no son lo que parecen, respondió.

- Lo sé, ¿tú qué me vas a venir a contar a mí? siempre supe que eras bueno en el arte de mentir-, contesté -... pero jamás pensé que tanto, susurré mientras dejaba mis dientes al descubierto con una gran y sarcástica sonrisa.

- Touché, finalizó resignado presumiendo el buen oído que tiene.

Ese fue un buen parte aguas, digo, la velada fue antes y después de esa llamada. Me gustó el después, no fue en realidad tan malo, pero hubo momentos en los que extrañé el antes.

Se estacionó en un conocido mirador de la ciudad y hablamos de muchas cosas, después de meses sin vernos ni siquiera por error creo que teníamos mucho de qué hablar, me dio muchísimo gusto saber que está bien y supongo que a él también le dio gusto saber que yo me encontraba en un momento por demás estable en mi vida. No tocamos temas "incómodos" al principio, pero después fue inevitable hacerlo. Y fue entónces cuando aprendí a valorar el silencio.

Nos dijimos muchas cosas que de cierta manera aún no estaban del todo superadas, fue como si le hubiera echado un puño de sal a la herida y dolió. A él también le dolió, pude verlo en sus ojos y sentirlo en sus palabras. Ahora estoy segura de que las cosas pasan por algo y definitivamente el hablar con él era la etapa que me faltaba para mandar al archivo muerto ese capítulo en mi vida.

Revivimos experiencias, nos reímos de las cosas que hacíamos juntos, de las cosas tan estúpidas que nos hacían reir, de aquellos viajes express que tanto había extrañado, de las cosas tan insignificantes que nos llegaron a hacer muy felices, de las veces que peleamos sin razón aparente y al final me dijo:

- No puedo evitar sentir nostalgia, ayer precisamente hub...

Entonces lo interrumpí:

- Sí, sé qué día hubiera sido ayer, pero no arruines más las cosas con cursilerías, aparte el hubiera no existe...

Nos miramos en silencio un par de minutos y por inercia -o necesidad- nos dimos un abrazo fuerte para proseguir a subirnos al auto y entonces me trajo de regreso a casa.

Pudiera leerse tonto, pero hablar con él me causó paz y tranquilidad, esa paz y esa tranquilidad de la cual había carecido meses atrás. Pude perdonar completa y sinceramente muchas cosas que aún guardaba con rencor en mi corazoncito y, por primera vez desde hacía bastante tiempo, pude dormir como bebé.

Quizá me cueste regaños este post pero no me importa, sentía la kilométrica necesidad de terminar bien el año, aparte... si seguía portándome grosera con él, seguro que Santa se olvidaba de mí.

Por cierto, y para no perder la costumbre, me engañó vilmente: sólo me compró un café y el trato era una rica y engordadora cena. Snif.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Un post reciclado

Hoy, hace un año, en uno de esos momentos difíciles por los que solemos pasar algunos que decimos llamarnos "humanos", escribí un post que fue publicado en un blog que tenía pero que por motivos de seguridad nacional cerré.

En uno de los festivales swinger en los que participé decidí compartirlo con muchos de ustedes, que quizás ya lo leyeron, quizás no.

Hoy me siento exactamente como hace un año, y hoy precisamente buscando unos documentos me topé con el texto, pues bien, creo que ahora me toca publicarlo aquí. Es un post que reciclaré por segunda -y última- ocasión. En lo personal, considero que es por mucho, el texto al que más aprecio le tengo y con el que de cierta manera, mejor me identifico. ¿La razón? la desconozco.


Con leche y dos de azúcar

Uno de mis vicios es el café, por lo tanto amo la época invernal en la que el café nunca esta de más, y con tanto frío y nostalgia es mas primordial que nunca.

Mi favorito es el que hago yo misma en casa, y como ya dije, me gusta con leche y dos de azúcar. Azúcar para cuando necesito endulzar un poco mi vida y leche para recordar que por muy oscuro y turbio que todo se vea, siempre hay algo que hace todo mas claro, y por supuesto delicioso.

Tenía aproximadamente dos semanas que no probaba un solo trago de café, y lo había necesitado como una loca, especialmente porque esta última semana no ha resultado se la mas grata del mes. Momento, que digo del mes, del año. Sí, yo sé que todo el tiempo que he escrito he mencionado días muy malos, pero se quedan en eso, días malos, no semanas, seis días hacen la diferencia y, es que deshacerme del nudo que tengo atravesado en el pecho no es tan fácil, si así fuera, creo que ahorita estaría escribiendo algo sobre el amor eterno, o mínimo la lista del super…

Como sea, estábamos hablando de café y nudos en el pecho, que en realidad no tienen relación alguna, pero me gusta filosofar sobre el amor y lo mucho que puede llegar a apestar, todo acompañado de una deliciosa taza de café...

Hace ya tiempo, platicando con mi madre, quien se da cuenta de todo lo que me sucede con solo mirarme a los ojos, me dijo que me notaba muy rara: -¿yo rara? ¡Qué tontería! Eso hubiera dicho si como ya lo he mencionado, mi mamá no fuera mitad bruja. Salieron a conversación muchas cosas: mis planes a futuro como la carrera soñada, el trabajo ideal, el amor de mi vida, la boda espectacular, los hijos bien portados, la boda de mis hijos, mi divorcio y mi muerte. Sí, así de exageradas son nuestras platicas de madre a hija.

Hablé de todo aquello que me agobia, que me preocupa y no me deja dormir, porque ella es la persona más objetiva que conozco, la única que es capaz de decirme las cosas tal cual, sin miedo a lastimarme, porque sabe de antemano que si lo hiciera, también tendría las palabras indicadas para hacerme sentir mejor, y afortunadamente tiene dos brazos acogedores que siempre están dispuestos a apapacharme.

Me preguntó cómo me visualizo en diez años, le contesté que me veo siendo una persona exitosa, satisfecha, muy enamorada y muy feliz, porque aunque lo niegue mil veces, aún creo en el amor y en la felicidad: ¡Quiero tener 3 hijos, y quiero que se sientan orgullosos de tenerme como madre!

Es tonto, pero a mis 22 años creo en los cuentos de hadas, sobre todo en el "...y vivieron felices para siempre!", desde que tengo uso de razón esa es una de las frases que mas resuenan en mi cabeza y cada que lo digo en voz baja sonrío, porque me satisface imaginar que yo tendré mi propio final feliz, que estaré a mis 80 años con un viejito cascarrabias a mi lado haciéndome renegar, haciéndome reír, haciéndome llorar, haciéndome simplemente feliz con un recuerdo vano, y uno que otro inventado; juntos malcriar a los nietos y darles cereal en lugar de brócoli, jugos en lugar de yogurt con avena, juguetes en lugar de ropa y pasteles en lugar de regaños...

Si me preguntan ahorita, aún no quiero morir. No sin hacer parte de lo que mencione, y otras cosas que me guardaré, porque ésta que escribe está compuesta de dosis obscenas de egoísmo mal sano, y nunca esta de más guardar un poquito de misterio para con los demás.

Todo eso platico con ella, mi mejor amiga, mi alma gemela, mi otro yo: mi mamá. Todo eso es lo que desata una taza de café entre ella y yo.

Y si, pienso que mientras exista el café, lo compararé con mi vida: me quemaré la lengua algunas veces y dolerá, entonces siempre tendré presente que hay momentos en los cuales es mejor esperar; daré tragos amargos otros días, y después de eso no olvidare jamás que siempre hay manera de endulzarnos la vida y, el día que este sentada en el pórtico de mi casa, junto a ese viejito cascarrabias que mencione tomando una reconfortante taza de café, recordaré este post y entonces sonreiré otra vez llena de satisfacción, porque entonces sabre que fui una persona lo suficientemente buena y obtuve como recompensa el tan soñado "... y vivieron felices para siempre".

martes, 24 de noviembre de 2009

Señorita honestidad

Ultimamente me he justificado mucho con el "más vale tarde que nunca" y hoy no será la excepción. Resulta que hace ya bastante tiempo mis queridas Cl@udette, Penny Lane, Faffy y alguien más que seguramente se me pasó, me otorgaron un premio, de esos que vienen con todo y meme. Pues bien, aquí estoy.


-aquí debería de ir el logo del premio, pero surgieron problemas técnicos y no pude guardarla, pero ya la conocen, y si no, den click aquí para verla-


Como ya sabran, cada premio/meme viene con sus respectivas reglas -bien decía mi madre: no hay amor sin interés ¬¬'

1. Hacer promoción al blog que me lo dio.

Promoción no quisiera hacer porque como ya mencioné, estoy segura que alguien más me cedió el meme pero para ser sincera, no recuerdo quiénes. Pero de los blogs que mencioné, los tres son realmente buenos, totalmente diferentes, tres mujeres inteligentes con diferente perspectiva. Ya estan hipervinculados sus espacios a sus nombres, quizás -y seguramente- ya las conocen, si no, ésta es su oportunidad.

2. Escribir diez cosas honestas sobre mí.

Uy, ya tiene mucho tiempo que no hablo sobre mí -o sea, detalles en especifico-, había dejado de lado éste tipo de ejercicios pero vamos, que son sólo diez cosas que, como ya lo dije en un post, nadie quiere saber de mí pero lo leerán porque ya están aquí y porque me aman y quieren saber más de mí... jajajajá ok no, ni me aman ni quieren saber más de mí, pero lo van a leer, ¿cierto?

Uno. Soy perfectamente incapaz de escribir sobre una hoja en blanco. Me resulta bastante incómodo hacerlo, es por eso que las cartas escritas a mano no son lo mio, lo mio; sin emabargo, me declaro adicta a las notitas cursis y ñoñas. ¡Vivan los post-it!

Dos. No me gusta hacer promesas; hace algún tiempo prometí algo y no lo pude cumplir -y no podré hacerlo-. Aunque a veces dígamos que hay más tiempo que vida, en realidad nunca sabemos qué nos espera a la vuelta de la esquina.

Tres. Como ya se habrán dado cuenta, prefiero escribir los números con letra y no en dígitos. Es una manía que adopté no-recuerdo-cuando-ni-por-qué.

Cuatro. En las mañanas, antes de irme a trabajar veo Dora la exploradora y... Go, diego, go mientras hablo por teléfono con él. Sí, a mis casi veintitres soy fan de Nickelodeon... y... cof, cof... a veces me hipnotiza Disney Channel.

Cinco. Si no tomo café en todo el día, mi humor es in-so-por-ta-ble. En una escala del uno al diez, mi irritabilidad llega a un nueve. A veces al diez.

Seis. Mi mayor debilidad son las manos de las personas y un buen par de calcetines. Me he cachado en varias ocasiones observándole las manos a las personas que están a mi lado.

Siete. Hablando de manos, más de dos personas me han dicho que si no tuviera manos, sería practicamente muda. No puedo hablar sin dejar de moverlas y hacer uno y mil ademanes.

Ocho. Suelo ser muy fría con las personas equivocadas y tan incredula como soñadora. Insegura por naturaleza y pesimista por devoción, sin embargo hablar con él me hace ver las cosas diferente y le creo, así sienta que sólo me dice lo que cree que quiero escuchar.

Nueve. Soy un imán para quebrar vasos, tazas, platos y todo lo que sea fabricado con cristal. También soy experta en descomponer electrodomésticos, sobre todo lavadoras y microhondas.

Diez. Por si no lo han notado, tengo serios problemas con el color rosa.

3. Mandar saludos a la mamá de alguien.

Aquí sí está difícil, ¿quién redactó éste meme? digo, para mandarle un saludo a su mamá por poner un punto tan... sin razón de ser.

4. Otorgar el premio a nueve blogs.

Tampoco lo haré, ya la gran mayoría lo hizo y no creo que quieran repetir. Quien guste hacerlo, adelante. Todo suyo (:

...
Saldada mi deuda, ya puedo irme a dormir.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Hoy, en intercambio de ideas: Suzette Matadamas

CIUDAD DE CIEGOS


-¿Le puedo ayudar en algo señorita?- Me preguntó gentilmente

- Gracias, creo que ya encontré algo de mi agrado- Contesté tomando rápidamente un libro que tenía a mi alcance.

-¡Ah! ¡Excelente elección! - Mirándome con un gesto de admiración- ¿Le agrada José Saramago?-

- ¡Oh, sí claro! ¡Me encanta! Me gusto “La Ciudad de ciegos”- Contesté con premura como lo solemos hacer los mexicanos, es decir, sin pensar y con mucha seguridad para no mostrar falta de dominio.

Pero el dueño de la librería supo de inmediato que mentía, y que era una completa ignorante en el tema. Lo noté con el cambio en su semblante, sin tener más remedio que contestar pacientemente:

-Me temo que no he oído nada al respecto. Pero como me dice que le encanta el autor puedo mostrarle “Ensayo Sobre la Ceguera”. Sé que será de su agrado.-

Aun no me explico porque tuve ese impulso de demostrar lo que carecía haciendo evidente mi ignorancia.

Me sentía absurda. Y por pena no me quedó más remedio que fingir interés y comprar el libro.

No me arrepiento de lo último, porque impulsó mi interés por los libros.

En efecto, Ensayo Sobre la Ceguera fue de mi agrado. Y aunque éste evento ocurrió hace ya algunos años lo recuerdo cada 16 de Noviembre, onomástico del Premio Nobel de Literatura José Saramago.

Saludos.

Suzette Matadamas (borola80)



...
Señorita Madatamas, un honor tenerla en mi espacio. Mi post pueden pasar a leerlo al rincón de Pablo Vargas. Disculpen el restraso, de verdad he tenido trabajo como para no dormir -literal-, pero yo quería participar y aquí estoy, tarde pero seguro (:

lunes, 16 de noviembre de 2009

Dos razones por las cuales ODIO Facebook

No entiendo, de verdad no logro comprender qué es lo que tiene Facebook que los tiene a todos idos, alejados de todo a su al rededor; abandonan blogs, mails e incluso sus trabajos-tareas, no lo nieguen. Facebook se ha vuelto algo así como la prioridad virtual de muchos. Mía no, yo lo odio; mi odio no es un odio sin fundamentos, no... tengo argumentos y muy buenos, btw.

Me choca estar como loca en el messenger a las once de la noche -pudiendo estar dormida- platicandole a mi amiguísima -omitiendonombre- lo jodido que estuvo mi día gracias al complot que hicieron la bola de universos paralelos en mi contra, y que no me conteste, pero como yo soy una persona muy comprensiva y sobre todo crédula, pienso que me está leyendo atentamente para después darme por mi lado diciendome: sí amiga, tú siempre tienes razón. Estúpidos universos paralelos, estúpido karma, estúpido día; pero a cambio de eso, después de que ya terminé de decirle TODO en mil-ocho-mil caracteres y de que seguí esperando -porque pienso que busca la mejor manera de aconsejarme-, me responde:

- Maldición, me gasté todo el dinero que tenía en un tractor....
- ¿De qué me estás hablando? Estoy a punto de suicidarme y tú hablándome de.... ¿tractores?
- Es que... mi granja... facebook... ¿quieres ser mi vecina?
- Si soy tu vecina, ¿me harás caso?
- Awww... ya va tomando forma mi granja...
- ................ olvídalo.

Así es, Facebook no ayuda a disminuir el índice de suicidios.

En otra ocasión le hablé a un amigo, eran casi las diez de la noche.

- Ey, hola... vamos a tomar algo...
- No puedo...
- Buh, no pues... ni modo
- ........
- ¿Sigues ahí?
- Sí..... esperame....
- No, sólo te hablaba para que fuéramos a tomar algo, si estas ocupado, otro día será...
- No, no estoy ocupado...
- Ok, entonces cuando QUIERAS, vamos a tomar algo...
- Sí quiero pero...
- ¿Pero?
- Oye, te marco después... estoy... jugando... en... el face...
- Bullshit... olvídalo, amigo.

Colgué y casi aviento mi celular por la ventanilla del auto. Es increíble cómo Facebook puede más que un par de... mujeres solas que buscan la compañía de sus amigos para ir a tomar algo. Al paso que vamos, el fútbol será reemplazado por esa red social de logo azuloso que tanto odio. Odio el azul, odio Facebook.

Pero ahora ya sé, a la próxima le dejaré a mi amiga mis lamentos en su muro, a mi amigo le mandaré imágenes de bebidas alcohólicas y entonces, sólo entonces, ellos me contestarán.

Momento, esa no es buena idea, mejor sólo me sentaré a ver la manera tan cruel, despiadada y alevosa en que Facebook les termina de comer el cerebro -sin ofender-.

Pobres de mis amigos, snif, los voy a extrañar.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Viboreos nupciales

Hoy iba caminando por una plaza con Penny y Diego -un amigo-, enfrente de dicha plaza hay una iglesia en la cual, como cada finde, estaba por celebrarse una boda. Penny se detiene y nos dice:

- Esperen... Quiero ver a la novia.

Diego se detuvo, yo no.

- Ay, ¿qué quieres ver?-, dije mientras hacía una mueca y seguía caminando.
- No seas envidiosa, amiga- me respondió Diego mientras me tomaba del brazo para detenerme.
- Pff, ¿envidia? Para nada...

Penny seguía parada en el mismo lugar esperando ver a la mujer que estaba por atar su vida a un hombre que seguramente amará el resto de su vida, la vi sumamente interesada, así que volteé y vi justo cuando se iba bajando del automóvil cual estrella de Holliwood rodeada de fotografos y flashazos. Vi su vestido, que era muy sencillo -pero bonito- y llamó mi atención que no llevaba cola pero sí un velo muy estorboso. Tomé a Diego del brazo para seguir el camino:

- Uy, una novia sin cola no es novia-, dije mientras lo jalaba
- Es que ella no tiene cola que le pisen-, dijeron al mismo tiempo...
- Sí, sí... quizás sea eso; si algún día me caso, la cola de mi vestido medirá un metro por cada amante que haya tenido...
- Ay amiga, ¿y qué harás con tanta tela detrás de ti?

Admito que me dio risa, admito que me gané esa respuesta por andar diciendo estupideces, pero lo que no admito, es que duden que pueda encontrar una iglesia lo suficientemente grande para meter la cola de mi vestido de novia.

Aparte, seguramente me lo dijeron al tanteo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Sin-título

Siempre he creído que soy pésima para definir mis prioridades y, para mi desgracia, no estoy equivocada. He perdido muchas oportunidades y sobre todo personas a causa de tal desorganización, hoy lo descubrí.

Anoche no podía dormir, el frío que sentía en mis pies desnudos me hacía permanecer despierta -no pregunten por qué no me levante a ponerme calcetines, no tengo respuesta para eso-, sólo veía las horas pasar mientras escuchaba cómo dos personitas hablaban acerca de la tecnología y la manera tan inadecuada en que la utilizábamos. Después de tres intentos fallidos por ignorar sus voces, pude permanecer en silencio cuando de mi boca salió un grito: ¡DEJEN DORMIR, PAR DE...! Y entonces como si les hubiera hablado Dios, se hizo el silencio.

Cerré los ojos mientras analizaba lo inútil que ha sido mi vida hasta ahora. El frío se volvió un poco más intenso y entonces sentí algo. Tenía meses sin tener esa sensación de soledad, de incertidumbre, de melancolía. Un torbellino de sentimientos me llegó de golpe y con ello, tu nombre. Eran casi las cinco y yo pensando en ti.

Prendí la lap, abrí mi mail e hice lo que mejor sé hacer: expresarme por medio de las letras. Era un correo para ti en el que te decía muchas cosas, unas ya las sabías, las otras quizás no. Te exigía un abrazo porque de verdad lo deseaba, y fue entonces cuando más presente te hiciste en mi mente. Pensé mucho en todo lo que te dije un par de días atrás y no supe cuándo fue que me perdí en mis sueños y el mail quedó a medias y sin enviar.

Cuando desperté, olvidé por completo que un mail me esperaba, así que salí de la habitación y me dirigí directo a la cama de la lil-sis, aún tenía frío y aún me sentía sola.

Algo llamó mi atención y estuve observándolo un par de minutos hasta que tomó forma ante mis ojos, era esa chamarra que tuviste a bien prestarle a mi amiga cuando te dijo: -tengo frío. La tome y me la puse, estoy segura que no te molesta en lo absoluto, si en ese momento te hubiera llamado para decirte: -tengo frío, seguro me hubieras querido dar el abrazo que exigía en aquel correo y no poder dármelo sí te hubiera molestado. Nos hubiera molestado. Así que para evitar disgustos, sólo me arropé con ella.

Todo el día ha hecho frío, por lo tanto todo el día me ha acompañado, de verdad es acogedora, aunque supongo que lo que la hace reconfortante es saber que es de tu propiedad, o saber que tú la usas o... bueno, simplemente tener tu aroma tan cerca de mí. Eso equivale a dos abrazos, cada uno de al menos cuatro horas.

Sabes, hoy no tuve tiempo de extrañarte porque hoy simplemente estuviste conmigo, quizás no formo parte de tus prioridades, pero quiero que sepas que tú sí formas parte de las mías, o al menos de eso me he dado cuenta las últimas doce horas.

Ahora sólo me queda un problema: realmente me preocupa qué pensará ella cuando se dé cuenta que tu chamarra huele a mí.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Para Jaime Rivera

Más vale tarde que nunca, dice un famoso refrán mexicano, y hoy me tocó a mí usarlo...

Aysh, esto de las rimas, versos y demás me dejó medio mal, estuve todo el día tratando de inventarme la calaverita de Jaime, y al final me ha resultado esto:
-Gracias a Dios, Monse y yo sólo participamos pero no concursamos-


Estaba la muerte muy guapa
Brincando de blog en blog
Buscando un pobre incauto
Para llevárselo al panteón.

Llegó con Jaime Rivera
Quien miraba al interior
- A ti te llevo por guapo,
Ingenioso y buen escritor.

- Señora Catrina-, suplicaba el muy ladino
-tenga usted compasión de éste pobre citadino
Que escribe versos y prosas
Que hoy en día son mejores que las rosas.

- A mí no me vengas con cuentos
Hoy te llevaré conmigo
Tardé mucho en encontrarte
Y ahora no te dejo vivo

- Hagamos un trato, Catrina
Hermosa señora, hoy en su día
- ¿Qué propones guapetón
Para que yo te deje con vida?

Un momento lo pensó
Nuestro encantador escritor
Y al cabo de cinco minutos razonó
Que nadie se libra de la huesuda.

- Mi destino he de aceptar
Y si éste día me quieres llevar
Gustoso me iré contigo.

La muerte pensando que era una trampa
Decidió no preguntar
Porque cuando de ellos se trata
Seguro se le quería pelar.

Así llegó el final de nuestro amigo
con la Catrina se fue de la mano
Aunque dicen que a medio camino
El desdichado se le escapó
Antes de llegar al panteón.

Y ya, eso es todo por hoy. Muchas gracias a los que participaron, a los que no pudieron ni modo, ya será para la próxima y para aquellos que se hayan quedado sin su "calaverita", no os preocupeís, que Monse y yo haremos una colectiva para ustedes (:

La calaverita que me hicieron, pueden pasar a leerla al Sindróblog de El Fhercho -CLICK AQUÍ-. Quedó her-mo-sa. Muchas gracias, Fher (;

El día de mañana Doña Miri y Mamá Morfina leerán sus calaveritas para elegir las diez que, según ellas y su gran tradicionalismo, son las mejores.

Suerte para todos y todas.

•••
Siéndo las 19:00 hrs -hora local-, ya la gran mayoría ha cumplido, pueden pasar a leer los montones de calaveras literarias clickeando sobre el nick de cada uno de ellos. Todas muy interesantes, unas más largas que otras pero bien vale la pena leerlas.

Suzy Lee escribió para Dr. Hannibal Lecter
Dr. Hannibal Lecter escribió para Josie
Josie escribió para Efterklang
Alberto escribió para Bonbon Amér
Bonbon Amér escribió para Lex
Monse escribió para Pesadilla
Pesadilla escribió para Zully
El Fhercho escribió para Morfina
Morfina escribió para Jaime Rivero
Jaime Rivero escribió para Ann
Ann escribió para Ro
Ro escribió para Polvo de Menta
Polvo de Menta escribió para Asael
Asael escribió para Stella
Stella escribió para Serch
Serch escribió para Abril
Abril escribió para Peyote
Peyote escribió para Rotter


Ahora sí, esperamos que se reporten pronto Efterklang, Chupacabritas, Penny Lane, Lex, Crudo, Zully, Adrián y Rotter, al fin que éste día aún no termina.

viernes, 30 de octubre de 2009

Concurso: Rescatando Tradiciones

Como Monse ya me dijo "envidiosa", tendré que admitirlo: morí de la envidia cuando leí la calaverita que alguien le hizo hace tiempo, así que como almas gemelas de la amistá virtual que somos, se nos ocurrió al mismo tiempo la idea de hacer un concurso de calaveritas al cual bautizamos con el original nombre de "Rescatando Tradiciones" -all right reserved-. Les dejo la propuesta y si les late, pues ya saben qué hacer.




Convocatoria abierta al público en general ;)


BASES:
- Inscribirse -vía comentario- antes del viernes 30.
- El sábado nosotras les notificaremos a quién le harán la calavera*.
- Publicar el lunes 2 la calavera que escribió y linkear al blogger que hizo la suya.
- El martes, un selecto jurado** eligirá las 10 mejores.
- Esas 10 pasarán a ser parte de una votación -abierta-.
- Gana quien -obviamente- acumule más votos.


PREMIO:
Una súpermegagigantesca calavera escrita por nosotras dos.


RESTRICCIÓN:
La calavera deberá tener un mínimo de 3 estrofas compuestas por 4 versos -cada una-.




¡¿Quién dice "YO"?!




*Seremos extremadamente cuidadosas en que la persona que les toque sea alguien que lleven tiempo leyendo.
**Compuesto por Mamá Morfina -adivine de quién es madre- y Doña Miri -mamá de Monse-.





Update. He aquí la lista de quién le hace una calaverita a quién, disculparan que no hayamos sido "tan cuidadosas" al asignarles compañero pero nos resultó sumamente difícil, de todas maneras muy pocos se conocen entre sí.


Ahora si espero que si no se conocen, pues se conozcan. Esperamos ver sus calaveritas el dia lunes 02 de Noviembre; Recuérden linkear el blogger al que le hacen la calaverita y el que les hizo una a ustedes.

PD: A petición de algunos, los primeros tres lugares tendran un header harto bonito hecho por [MnS] y su servidora (:

Ahora si, a rescatar tradiciones y mucha suerte.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Se busca

De objetos perdidos tengo muy poco que decir -porque ni recuerdo cómo fue que se "perdieron"-, aunque si hiciera memoria tendría mucho qué contarles. He perdido infinidad de cosas, desde baratos y mordidos lápices hasta una cámara fotográfica, que en realidad sigo creyendo que eso fue un vil robo pero bueno, a quién le importa.

Como ya hablaron de secuestros, yo les hablaré de algo que perdí por voluntad propia, y que estoy segurísima que jamás recuperaré: mi virginidad.


Si usted, amable lector, gusta continuar con la lectura, puede dar click aquí.



Pero si usted gusta de actividades culturales y sobre todo ama -o está a punto de amar- las tradiciones mexicanas, dé click aquí, o váyase un post más abajo en éste mismo bló y anotese en nuestro concurso tan rápido como sus dedos se lo permitan ;)

miércoles, 21 de octubre de 2009

En boca cerrada no entran moscas

...pero como a mí me gusta abrirla de más -sin albur-, puedo decir orgullosamente que a veces se me suelta la lengua justamente en los momentos menos apropiados y frente a las personas menos indicadas, pero supongo que cuando uno es jóven y no sabe diferenciar entre el bien y el mal -ajá-, todo se le perdona...

Hoy es el tan esperado Miércoles de Adicción en Cinco Minutos de Fama... y si quiere enterarse de las barbaridades que hacía/decía a mis quince, puede darle click aquí... y si no quiere enterarse, no me importa, de todas maneras dele click ahí, en donde le dije. No se arrepentirá, y si se arrepiente, pues ya clickeó, ahora se aguanta :P

martes, 20 de octubre de 2009

Confesiones de una bloggera necesitada de cariño... y de una vida

Cuando empecé a escribir aquí pensé que, como todas mis bitácoras en línea, terminaría cerrado, abandonado o bajo el bombardeo de algún terrorista desquehacerado; pues no, hoy, a cien posteos desde aquél inicio, me doy cuenta de que aún seguimos vivos.

Que si hay algunas telarañas, sí, pero es por culpa de mi trabajo, el cual de verdad me roba muchísimo tiempo, aunque en realidad no me lo roba porque me pagan, ¿cierto?. Pero lo que sí me roba -y no me lo recompensa- son mis ideas. Quien diga que el agotamiento físico, mental y emocional no van tomados de la mano, está muy equivocado.

Desde el 09 de Febrero, día en que nacieron todas las flores y el blog de la Señorita Morfina, sólo han estrellado un avión contra él -comentario #16-. Aquí el terrorismo no existe, señoras y señores, no, somos una empresa que se dedica a dar paz, amor y toda clase de sentimientos bien swetty, todo en cantidades industriales. ¡Yay!

Escribir cien posteos no es fácil, al menos no para mí, sé que hay quienes tienen una habilidad tremenda para expresarse, a algunos se nos dificulta un poco más, pero el intento lo hacemos; confieso que un post lo escribo en una hora y media aproximadamente, lo cual, haciendo calculos tontos, nos lleva a la conclusión de que he mal gastado -si no me equivoco- 150 horas en escribir durante los últimos ocho meses. Aparte los drafts que tengo, posts que he escrito para otros blogs y un largo etcétera. ¡Cientocincuenta horas! Si esas horas las hubiera invertido en hacer ejercicio, estaría buenísima. Snif.

Ahora les hago otra confesión: Me da asco leer mis primeros posts. Si bien nunca he escrito cosas buenísimas, tampoco escribo porquerías, pero sinceramente me avergüenzan algunos posteos. Hubiera querido hacer una lista de todos aquellos posts que valen la pena, pero creo que soy la menos indicada para hacerlo, así que esa idea desde un principio quedó descartada.

Creo que muchos han aprendido a conocerme a lo largo de estos cien posteos, me conocieron con el "eterno amor de mi vida", vivieron conmigo el desgaste que sufrí cuando descubrí que no era eterno, tampoco amor y muchísimo menos de mi vida; me despedí una vez pero, como dijo Monse, a los días volví con la cola entre las patas; he escrito posts bien jocosos, así como posts bien deprimentes y otros bien tontos; he contestado muchos memes, posteado muchos premios e incluso una vez fui princesa, bueno, princesa siempre he sido ;)

Cien posteos me han dado la oportunidad de conocer gente muy chida, gente con la que comparto más que un comentario, con la que puedo pasar horas y horas de charla en el messenger, con la que me río de la vida y algunas hasta me han dado la confianza de mariconearles, gente con la que hago nuevos y novedosos planes a base de albures y errores de dedo; también han intentado descubrir mi identidá -la cual ya no es novedad para muchos-, hasta una biografía no-autorizada tengo y, creo que algunos de mis debrayes han influido en alguien, digo, me siento orgullosa de eso, pero a la vez alagada y sonrojada de saber que hay quienes, aun sin conocerme, confían en que mi verdad es la verdad absoluta... jajajaja ok no, eso no era, pero bueno, el chiste es que quiero decirles que me da gusto que a alguien le gusten tanto mis posts.

Son muchas las personas que he conocido, tantas que sinceramente jamás terminaría de buscar y linkear esos posts delatadores. Quizás para muchos sea de lo mas freak un post como éste que están leyendo, pero créanme, para mí no lo es, ya que nunca en la vida pensé conocer tantísima gente por éste medio, gente que me gusta leer y que, supongo, le gusta leerme.

He cambiado mucho mi manera de ver muchas cosas, incluida la vida; podría decir que he madurado, pero no, sigo siendo exactamente igual de infantil que cuando comencé a escribir, sin embargo puedo decirles que muchos de mis cambios son gracias a ustedes. Sorry, pero hoy ando muy sentimental, así que se tragan todo mi choro sentimentalista de la amistá y esas cosas que quizás no les importe. He aprendido mucho de todos ustedes -mi ortografía está eternamente agradecida, pero créanme cuando les digo que mi mano no- y, ¿por qué no?, también de mí misma; he descubierto cualidades que no sabía que tenía y eso me hace sentir bien.

Ok ya, basta de acoso por hoy; mejor me voy a dormir porque muero de sueño y mañana tengo que ir a pelearme con cierta compañía telefónica, agradezco muchísimo sus comentarios, todos esos comentarios que en algún momento me han hecho reír, reflexionar e incluso me han servido como consejos.

Este fue mi post #100. ¡Yay!

Ahora sí, como regalo de cumple-posts, pueden regalarme una vida, ¿quién dijo yo? ;)

jueves, 15 de octubre de 2009

Hoy, en intercambio de ideas: Bonbon Amér

Bajo los efectos de la morfina
“Mi destino esta escrito con sangre y es fuego lo que se escribió al final de la oración.”

Durante las últimas semanas me he visto enredada en un LARGO proceso de aceptación y autodescubrimiento. He tenido varias luchas internas mientras acepto esa parte “dormida” de mí, esa parte que se oculta de la luz y se maneja entre mis sombras solo para hacerme quien soy y, justamente ésta noche mientras escribo esto bajo los efectos de la morfina es que ante ustedes confieso mis “pecados”. ¿Por qué?; simple, no hay mejor forma de aceptar las cosas que materializarlas, verlas y aún así sentirse cómodo con ellas.

Si hay algo que la Señorita Morfina dejo marcado en mi ser es su concepto de “Católica de estampita”, no sólo por la elocuencia con la que manejó su significado, o por lo bien que puede aplicársele prácticamente a muchos de nosotros si no porque incluso lo he usado como estandarte. Hace pocos días me encontraba hablando con unos compañeros de la universidad sobre unas fotografías que planeo tomar. ¿El tema?; “Los 7 pecados capitales”.

Justamente pensado en el concepto que podía usar en ellos y en medio de un par de bromas me di cuenta, o más bien presté atención al hecho de que estos son un buen modo de representar la esencia de muchísimas personas. Justamente hoy escuche la frase de “No, es que tu tienes cierto grado de X adjetivo pero eso no significa que lo seas.”. ¿Será eso cierto? ¡NO!, las cosas son o no son, no hay términos medios, porque los términos medios son para quienes no pueden aceptar la realidad. Incluso SU realidad.

Lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Ante esto puedo cínicamente decirles que “el que este libre de pecado arroje la primera piedra”; ¿Cuántas personas no disfrutan tener relaciones sexuales?, ¿Cuántas personas no comen muchas veces sólo por saciar su antojo y no porque lo necesiten?, ¿Cuántas personas no quieren MÁS?, ¿Cuántas personas no se levantan de la cama aun teniendo responsabilidades?, ¿Cuántas personas no han deseado la muerte de alguien que les haya hecho algo muy malo?, ¿Cuántas personas no han deseado tener lo que le pertenece a alguien más? y, ¿Cuántas personas no han presumido de sus conocimientos sobre algún tema en especifico?.

“Pero sólo fue una vez, sólo es de vez en cuando, son cosas que hago sin pensar”. Justamente ahí es que residen los términos medios. Siendo fríos, subjetivos y realistas. ¿Quiénes de ustedes lectores no han incurrido en alguno de estos pecados?. “Mata un perro una vez y serás un mata perros el resto de tu vida”. Por otro lado se dice que si uno se arrepiente de sus pecados (y aclaro que esto no va con fin de atacar la religión) serás liberado de ellos. Pero yo me pregunto: ¿Quién se arrepiente de sentir placer, de darse un gusto, de querer más para mejorar, de descansar si se quiere descansar, de saberse capaz de explotar si es necesario, de querer algo que alguien más tiene si eso puede ayudarnos a conseguirlo o de saber que sabemos algo en verdad?

Aquí es donde me puse a pensar en que si en verdad existe algo como lo que definen como cielo o infierno yo estoy destinada a sufrir por toda la eternidad. Aunque debo admitir con vergüenza que si esto es real, en verdad temo por mi alma… No porque caiga en más de uno de estos pecados si no porque, difícilmente, creo que me llegue a arrepentir de ello.

Lujuria: Llámenme ninfomanía si quieren pero en verdad disfruto del sexo, me gusta, me fascina. No ando metiéndome con uno y otro, tengo mi pareja y es con el que comparto éste acto, es carnal, es espiritual, es emotivo… es delicioso. Podría hacerlo todos los días, varias veces por día y no me arrepiento ni me avergüenzo de ello. Ser uno con la persona que amas, llevar las emociones a algo tangible; definitivamente no puedo considerarlo algo malo.

Avaricia: No es que quiera TODO el dinero del mundo; pero YO estoy consciente de que el dinero es necesario para subsistir en esta sociedad. ¡SÍ! Estoy en contra del capitalismo y soy más idealista socialista. Pero no por ello niego que necesito el dinero para tener lo que quiero, lo que necesito, lo que me hace falta. Esta necesidad casi obscena en la que me mueve, la que me motiva a encontrar trabajo, a superarme con mi nivel de estudios y a buscar ESA superación económica. ¿En verdad es tan malo?

Pereza: Justamente en este momento debería estar terminando una tarea que entregaré dentro de un par de horas. ¿Qué pasó?; ya me cansé. Terminaré de escribir ésta entrada, la enviaré y me iré a dormir. Mañana posiblemente no entraré a esa clase y mejor entregaré la tarea a la próxima. Si yo quiero descansar y estoy dispuesta a cargar con las consecuencias de ello ¿Cuál es el problema?

Envidia: Teniendo ya conciencia de que yo sé qué necesito; si veo como alguien más lo disfruta, ¿Por qué no debería desear estar en su lugar? Que se supone que deberá motivarme a alcanzar lo que quiero si no se que beneficios me dará, yo no voy a querer un carro en especifico si yo no sé lo feliz que hace a su dueño, yo no querré tener a X novio si no sé por su novia actual lo “maravilloso” que es, yo no voy a querer tener TANTO dinero como “Cosme fulanito” si yo no estoy consciente de cómo le facilita la vida a él. Entonces ¿Hace falta que diga algo mas al respecto?

Soberbia: Si yo soy “única e irrepetible”; ¿Por qué debo decirme igual a todos? Lo que yo sé es el fruto de mis esfuerzos, de mis vivencias, de mis experiencias, es parte de lo que me hace ser lo que soy y como soy. No pienso asumir una posición sumisa frente a un montón de estudiantes que no saben nada sobre el tema que vimos la semana pasada. Si ellos no pueden sacar una cuenta mental, si ellos no tienen la suficiente cultura para opinar de X o Y tema o simplemente si ellos son los que no se sienten a la altura de una situación. ¿Por qué debería yo hacerme menos cuando estoy consciente de lo que valgo, lo que se, lo que soy y lo que quiero?

He aquí pues, ésta pequeña parte de mi convertida en un LARGUÍSIMO post. No es la parte oscura que todo el mundo desconoce porque me mato por esconderla con recelo. Al contrario, es esta parte de mí la que junto a las demás me hacen ser la persona que soy. Si puedo sonreír en las mañanas, si puedo charlar con aquellos a los que llamo amigos, si puedo suspirar con aquel a quien considero mi pareja y puedo saber el amor de mi familia. No me arrepiento de ser como soy, no me arrepiento de lo que me ha llevado a ser como soy y mucho menos las razones por las que ya consciente elijo ser como soy.



Solo me resta agradecer a la Señorita Morfina, quien por cierto se ha ganado una buena parte de mi cariño el haberme abierto las puertas en este su hogar durante este intercambio de esencias. Espero hayan saciado un poco su morbo a través de mis pecados y así pues termino con una frase adoptada que tanto me gusta.

“Escrito está y escrito queda.”

•••
Update. Mi post -click aquí- ha sido hospedado amablemente por Dayanne en su Kasa de Papel, ahí para que pasen con confianza, no se preocupen por las "fachas" en que anden, no es un post de etiqueta.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Algo que jamás debes apostar

Típico: te apuesto a que no te animas a... y ahí va uno a hacer lo que le apostaron porque no quiere perder, no la apuesta, sino el orgullo. ¡Estúpida psicología inversa!

Es por eso que les digo: El orgullo no se apuesta, y si no me creen, pasen al colectivo y compruebenlo ustedes mismos ;)

¡Qué rápido pasó la semana!

Pd. ¡Feliz Cumpleaños, Fher! (:

martes, 13 de octubre de 2009

Una historia. Un beso.

Siempre tuve un amor platónico: mi vecino. Era el típico chiquillo feo que a nadie le gustaba, sólo a la niña de gustos raros, o sea a mí; cabe mencionar que pese a eso, el maldito nunca me hizo caso, yo era como su "hermana", su "amigui" y le importaba muy poco saber que me gustaba, aunque en realidad nunca se lo dije, pero como dicen: el dinero y el amor no se pueden ocultar.

Él fue "mi gran amor" durante mi último año en la primaria -aww, ternurita-, así que está de mas decir que cuando entré a la secundaria yo seguía soñando con el día en que mi vecinillo me viera como algo más. Siempre fue mi primera opción en todo: compañero de tardeadas, compañero de cine, compañero de caminatas, de etcéteras y él, siempre gustoso, aceptaba. Eso me hacía creer que quizás empezaba a gustarle, aunque sea un poquito.

En ese entonces, mi -actual- mejor amigo y yo teníamos relativamente poco de haber empezado a conocernos, pero como desde un principio le tuve mucha confianza, creía que él era el indicado para saber lo mucho que me gustaba mi vecino. A los días ellos dos se hicieron amigos, así que mi idea ya no me resultó tan brillante, vivía con el miedo a que en una de sus platicas se le fuera a ir la lengua de más y entonces mi "secreto" quedaría al descubierto y, ¿qué creen? no me equivoqué.

Siempre tuve un as bajo la manga, y era que siempre me llevé bien con su hermana, así que TODO lo que sucedía y se decía en su casa no era un secreto para mí, ella siempre fue mi fiel espía, la que escuchaba atentamente por otra línea cuando su hermano hablaba por teléfono, la que siempre estaba en la sala haciéndose loca cuando su hermano tenía visitas, la que... bueno, la que me decía todo con lujo de detalles -nada literal, no llegó a ser tan enfermizo mi "amor" por él-. Creo que, afortunadamente, por ser amiga de ella, yo siempre fui la "indicada" para su hermano, así que el día que su hermano tuvo la no-genial idea de decir que yo "moría" por él, ella salió corriendo a decírmelo. Dato no relevante, de hecho no sé por qué su hermana aparece en mi historia.

Después de que "my new bff" le confesara mi amor a mi vecino, todo cambió: ya no salíamos como antes, nos distanciamos mucho, y no fue precisamente por él, sino por mí, porque de verdad albergaba una pena muy grande dentro de mí, pena de saber que él sabía, así que durante mucho tiempo, cuando nos cruzábamos al salir de nuestras casas o al llegar, sólo nos decíamos "Hola..." seguido de una sonrisa y cada quien seguía su camino, hasta que un día... un mal día... un maligno día... por azares del destino nos reunimos los tres en mi casa, con tres, me refiero a mi amigo, mi vecino y yo.

No voy a justificar diciendo que estábamos jugando a la botella, tampoco "verdad o castigo" porque no fue así. Estuvimos perfectamente los tres hablando de muchas cosas y de nada, típicas cosas de pubertos pre-adolescentes que ahora dan risa -al menos a mí-, cuando salí a despedirlos, mi amigo se adelantó, yo seguía "enamorada" de mi vecino y tomé la prisa de mi amigo como una señal así que en la puerta, a la salida, le robé un beso, así sin mas planté mis labios sobre los de él, fue un beso que no duró ni cinco segundos antes de que pudiera reaccionar, después de ver su cara tan cerca de la mía terminé sacandolo de mi casa de un empujón y cerré con doble llave. Me sentía obscenamente avergonzada, por eso mi mejor opción fue terminar de correrlo y como la puberta tonta que era, me senté en el piso a cuestionar mi acción: no tuve respuesta.

Así fue como mi primer beso fue robado y, por si se lo preguntan, no me gustó. Después de ese fatídico día, como por arte de magia, me "desenamoré" de mi vecino, pasó a ser un vecino más, incluso lo veía muy flaco, muy alto y muy lleno de acné. Iugh.

Después de ese beso vinieron más y mejores, obvio no con él, pero al menos aprendí una cosa muy importante... bueno, en realidad no aprendí nada, sólo descubrí que mi vecino besa del asco.

Cuenta saldada. Esa historia fue escrita obligadamente por un meme que me dejó Penny, la neurótica, y como ya tenía rato sin hacer memes, pues lo hice. Fue divertido y un poco asqueroso recordar, incluso vergonzoso, pero bueno, todos hacemos cosas... de las que después nos arrepentimos.

El meme queda libre, puede hacerlo quien guste, sólo tienen que escribir la historia de su primer beso.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un buen día para decir adiós

Todos cambiamos.

De casa, amigos, novio/a, sentimientos, pensamientos, ideales, trabajo y un largo etcétera por recorrer. Hoy me tocó decirle adiós a muchos meses, a muchos desvelos, a muchas mañanas de carreras, a muchas personas, a muchas sensaciones. Así es, hoy fue un bonito día para decirle adiós a mi trabajo. Bueno, en realidad sólo me cambiaron de "residencia laboral".

Después de un par de días de incertidumbre, creyendo que pasaría a formar parte de la tasa de desempleados en México, ayer me informaron que hoy sería mi último día en esa pequeña oficina en la que laboré varios meses, en la que viví muchas cosas, de donde tomé mucha experiencia y sobre todo en donde conocí muchísimas personas.

Quizás suene muy tonto y ñoño, pero vaya que le agarré cariño a muchas de las personas con las que a diario convivía. Por ejemplo, hay un señor que trabaja muy cerca de ahí en una constructora, diario pasa, en promedio, cinco veces al día: las cinco veces me saludaba y siempre me ofrecía paletas -quién sabe cómo se dio cuenta de que soy adicta a las paletas :P-. Supongo que MI basura me delataba, sí, eso debe ser.

Judith, la señora con la que diario iba a comprar café, una señora muy amable, bien jocosa ella... Siempre me recibía con una sonrisa y un: Buenos días bonita, ¿un cafecito?. Siempre bien linda, atenta... y alimentando mi ego con esos saludos.

Xochilt, otra señora, que es de Veracruz pero ahora vive acá, en mi rancho, vive con su hija, su esposo y su mamá. Su casa me quedaba a la pasada cuando iba a comprar café, y su mamá -de quien nunca supe su nombre :S- siempre salía y me hacía platica, de esas platicas que te entretienen y enseñan mucho, me daba cierto sentimiento la manera en que la señora, ya bastante mayor, me platicaba con cierta nostalgia lo mucho que extrañaba Veracrú, y es que ella siempre me decía que allá la vida es más sabrosa.

Nicté, la hija de Xochilt era bien simpática, cuando pasaba le decía a su mamá: ¡Mamá, mamá, la señorita de Telcel!, y me saludaba con su manita. ¡Awww!! Ternurita.

Y Xochilt, que de ella no tengo mucho qué decir pero sí mucho qué agradecerle. Pasó a ser, junto con Judith, como mi segunda madre: se preocupaba porque decía que me la pasaba todo el día en el trabajo y sin comer, siempre me decía lo malo que eran las mal pasadas, cosas que, por lo general, sólo le preocupan a las madres.

Y así conocí muchas personas pero creo que las que mencioné, por haber sido las más cercanas a mí, son a las que de verdad voy a extrañar.

Hoy me despedí de ellos y al escuchar tantas palabras tan bonitas -sí, hermosas palabras de ellos para mí-, no pude evitar sentir un remolino de sentimientos en el estómago. Muchos consejos, muchos "gracias", muchos "te voy a extrañar" provocaron algo en mí, algo que no sentía desde hace mucho tiempo y que, sinceramente, me provocó cierta tristeza y alegría, alegría de saber que después de todo, no soy tan mala persona.

Hoy fue un buen día para decir adiós, pero mañana será un excelente día para decir: ¡Hola... otra vez! (:

¿Saben? A quien más le preocupa el cambio es a mi jefe: ¡Tanto trabajo, y éstas niñas no van a dejar de platicar!

Y es que ahora estaré trabajando con una chica con la que empecé y de quien aprendí mucho, pero luego nos separaron y ahora... bueno, bajo no sé qué circunstancias pero nos vuelven a unir.

¡Yay! ocho horas laborales aderezadas de chisme... Lo extrañaba. De verdad lo extrañé.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un post vergonzoso

Mucho muy vergonzoso, si quieren leerlo sólo den click aquí, porque hoy, hoy, hoy... es Miércoles de Adicción ;)

domingo, 4 de octubre de 2009

Diario de una adolescente enamorada

Hoy estaba buscando unos catálogos como loca, cosa común en mí -el perder las cosas, no el estar loca-, daba vueltas y más vueltas, abría cajones y los cerraba, hasta debajo de la cama busqué sin éxito aparente, así que decidí que la mejor decisión que podía tomar en ese momento era la de preguntarle a quien conoce perfectamente mis desordenes y se encarga de ordenarlos: mi mamá.

- No encuentro los catálogos...
- Los guardé en donde tienes un montón de revistas y libretas viejas
- ¿Cuáááááál? ¿Existe un lugar así?

Después de que me dio el mapa para llegar a ese misterioso lugar, caminé diez pasos al sur y luego retrocedí tres. Ahí estaba la X.

Ahora tenía un problema: la puerta tenía llave. Aquí me sirvió de mucho mi curso de ¿Cómo abrir puertas y candados con un pasador para el cabello?. Click, y la puerta se abrió poco a poco, con tantísimo misterio que hasta me dio miedo, así que valiente y arrebatadamente terminé de abrirla y, oh sorpresa: ahí estaban los catálogos.

Cuando los tomé, me percaté de que en efecto, había muchas revistas viejísimas, de esas que leía cuando era una teenager y prefería hacer tests con títulos como: ¿Tu pijama habla? -es verídico, me puse a hojear una revista y ahí lo leí- que otras cosas, como leer lo que ahora es la biblia de toda mujer: Cosmopolitan.

Hasta ahí, lo que había dicho mi madre de las revistas era cierto pero, ¿y las libretas? Moví un poco las revistas y ahí estaban: de colores, con dibujos, con hojas sueltas. Tomé una en especial, en la que solía escribir cuando iba en la preparatoria.

Al abrirla me llené de emoción -no se burlen, yo sí me emocioné mucho-, la vi tan llena de letras, unas ordenadas, otras desordenadas; fotografías, envolturas de chocolates, de colores, de olores, porque deben saber que las rayoneaba con crayolas, plumones, y plumas de colores y aromáticas. Mis hojas favoritas huelen a canela.

Lo primero que leí fue: "Lo poco interesante de mi vida está en las siguientes páginas... lo interesante también" con tinta negra. Después empecé a leerla llena de emoción, pero también con mucha pena, mientras pensaba: ¡Wow! ¿Yo escribí esto? Y no porque escribiera cosas interesantes, sino que en realidad me avergoncé mucho: Tenía corazón de esponja, amaba a uno un día, al día siguiente lo odiaba y al tercer día ya amaba a otro jajajajaja, pero para que lo comprueben y vean que me gusta compartir también mis vergüenzas, he decidido sacar algunos fragmentos de mi, en ese entonces, diario:

Nota: Chequen las fechas, es increíble que aún sobreviva esa libreta.

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Jueves 09 de Enero del 2003
Ulises es un chico especialmente excepcional, hace días que salimos y me gusta. Estoy consiente de muchas cosas, pero también estoy segura de que quiero un novio como él. Que sea comprensivo, que sepa lo que quiere, y que lo que quiera sea a mí. Yo sé que lo quiero a él.

Ahora, seis años y nueve meses después... ¡No logro recordar quién demonios es ese chico especialmente excepcional al que llamaba Ulises!

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Lunes 13 de Enero del 2003
Lo odio. Me dejó plantada y a estas horas no ha sido capaz de llamarme para darme una explicación aunque sea mala; Maldito, tenía que ser hombre el desdichado.

Ahora comprendo, mi desdicha en el amor empezó cuando conocí a Ulises. Maldito seas Ulises, no te recuerdo, pero sigo odiándote.

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Martes 28 de Enero del 2003
No puedo creerlo, por estar como tonta pensando en el idiota de Ulises no me dí cuenta de que Iván quiere conmigo, y yo que sólo lo tomo como mi paño de lágrimas.

Un clavo saca otro clavo, ¿cierto? Pero un paño de lágrimas definitivamente NO es un clavo, y menos un mal paño de lágrimas, digo, si hubiera sido uno bueno, lo recordaría. Lo siento Iván, tampoco sé quién seas. Esto de las lagunas mentales no me está gustando nada.

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Miércoles 05 de Febrero del 2003
Hoy conocí a Antonio. Antonio es un hombre, sí, un hombre; prácticamente me dobletea la edad, y eso no está bien. Aunque quizás me vea como la hija que nunca tuvo.

Pero cuánta inocencia. No puedo creer que alguna vez llegué a pensar que alguien que te dobletea la edad pudiera tener un interés meramente paternal hacia una. Inocencia, ¿a dónde te fuiste sin llevarme? Snif.

Por si se lo preguntan, tampoco recuerdo a Antonio, mucho menos cómo siendo una pequeñuela de dieciséis fue que conocí a alguien de... ¿32?

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Para no hacer más extenso este post, sólo puedo decirles que no sé cuál fue el final de Ulises, tampoco de Iván, muchísimo menos de Antonio. Ah, y después de ellos me enamoré de David, Julio y hasta a un Eduardo mencioné. Todos ellos en un lapso de cuatro meses. ¡Vaya record!

En Mayo del mismo año escribí el inicio de un noviazgo con Jesús Manuel, un chico al que sí recuerdo, con el que estuve poco más de un año y fui muy feliz. No escribí el final, porque no me alcanzaron las páginas, sí, supongo que esa es una buena razón para no tener un final escrito.

Y así fue como me entretuve una tarde lluviosa de Octubre: leyendo las tonterías que escribía a mis dieciséis, avergonzandome de la manera en que me enamoraba cada semana de chicos diferentes -pero igual de malditos- y claro, tratando de recordar ¿quién demonios es Ulises? Juro que nada mas de leer me volví a traumar. Fue malo conmigo. Muy malo.

Por cierto, ya dejé una notita en la ahora famosa libreta, ya la guardé otra vez detrás de la puerta de la llave perdida y espero encontrarla en un par de años más.

Pd. He llegado a la conclusión de que no recuerdo a los demás por una razón: todos eran mis novios imaginarios :D