miércoles, 4 de marzo de 2009

Historia del perro vaca

Érase una vez, una perrita callejera que llegó por error a una humilde choza. Era muy pequeña, y como yo no sé de edades perrunas, supongo que tendría entre uno y dos meses de nacida. Sus patitas eran muy chiquitas, al igual que sus ojitos y su nariz. Tenía pelaje color tierra con manchas negras. Supongo que necesitaba un buen baño.

Recuerdo perfectamente que era un sábado de diciembre. Afuera hacía mucho frío, yo estaba en mi cama bajo dos cobertores tomando una taza de café y la perrita estaba en la calle, junto al pórtico de mi casa. Lloraba y lloraba, pidiendo que la dejáramos pasar. Como mi mamá no es muy amante de los perros callejeros, puesto que dice que son mal agradecidos, salía a correrla con la escoba, la perrita se iba y después regresaba a estar llorando.

En uno de sus regresos, salí a ver qué clase de perro no dejaba de molestar y fue cuando la vi. No sé si fue por cercanía de la navidad o por la ausencia de mi novio, pero mi corazón de pollo me hizo interceder ante ella y le pedí a mi mamá que me dejara conservarla. Su respuesta inmediata fue un rotundo NO, pero como yo soy bien obediente, en un descuido la metí, la bañe y le sequé el pelaje con una toalla vieja que encontré arrumbada. Ya no era color tierra, ahora era blanca y sus manchas negras se veían particularmente lindas.

Cuando mi mamá entro a decirme que ya no escuchaba a la perra, que seguramente se había ido a molestar a otra casa, nos encuentra a las dos literalmente compartiendo la cama, viendo televisión y comiendo galletas. Nunca olvidaré la cara que hizo al ver tal escena.

Me gritó, y la perrita de un salto se bajo de la cama y se escondió debajo de ella. Entonces empezó una guerra campal entre mi madre y yo. Yo dándole buenos argumentos para poder conservar a la perrita, y ella encontrándoles un defecto. Después de discutir aproximadamente dos horas por saber qué haríamos con la perrita, le propuse quedarnos con ella hasta que le encontráramos un hogar y ella refunfuñando entre dientes aceptó.

Me quedé con la perrita, con la condición de NO encariñarme con ella pero, ¿qué creen? Que me encariño con la pequeña porquería y supongo que ella de mi igual. Diario le daba de comer, dormíamos juntas para que no pasara frío, la enseñaba a convivir con otros perros y llegó la Navidad. En mi cartita le pedí explícitamente a Santa que le ablandara el corazón a mi mamá y me dejara conservar a la perrita, aún sin nombre. Y por primera vez en mi vida, Santa me trajo lo que le pedí; Claro, que después de verla tan limpia y con sus moños rojos, resultaba ser una perrita imperdonablemente adorable a los ojos de cualquiera, y mi Santa no fue la excepción.

Sometí a votación el nombre que le debíamos poner entre amigos, familia y hasta con mis conocidos en el MSN y cada red social a la que pertenecía, y para ser sincera, ninguna de las propuestas me gustaba. Un día llegaron a la casa una amiga con su novio, y él al ver a la perrita no bautizada, dijo:

- Mira, parece vaca. ¿Cómo se llama?
- Mmm... Vaca. Así se llama.

Y así le quedó. Es mi perro vaca. Una loca, que cada que llego a mi casa corre y se levanta en dos patas para saludarme. Me muerde jugando y cuando se porta mal, corre al rincón más próximo de la casa a esconderse para evitar un regaño. Le gusta cazar ratones y pájaros, esas son las consecuencias de tener amigos gatunos. Sabe que se llama Vaca, aunque también sabe que es un perro, eso debe ser muy confuso para ella, pero aún así sigue siendo linda, aunque a veces no la vea tan linda.

Corre por toda la casa, y todos la quieren. Asusta a los niños que le caen mal y juega con los que le caen bien. Huye de la gente que grita y le gusta comer jitomates. Le gustaba andar de callejera, era su naturaleza, cada que nos descuidábamos, se salía corriendo, hasta que un día la atropellaron. Pensé que moriría pero no, aquí sigue. Eso demuestra que también es fuerte. Es muy peleonera y orgullosa, mi mamá dice que todo se parece a su dueño.

Ya no duerme conmigo, pero si junto a mi ventana y cada que le hablo, asoma su cabeza entre las rejas. Debe admitir mi mamá que no todos los perros callejeros son mal agradecidos, y no lo digo yo, pero se lo ha demostrado mi perro vaca día a día a lo largo de 4 años.


15 comentarios:

P´PITO dijo...

no tuve mascotas porque mi mama como la tuya no le gustaban...

pero se por opiniones que un perro que llega a una casa y le das de comer y lo crias se queda y cuida mejor que uno que nacio ahi...

vaca jajajaja nombre muy original

saludos!!

polvo de menta dijo...

hijole yo de niña recogi todos los animales que se dejaron, una vez escondi un gato bajo mi cama y le daba de comer pedacitos de queso jejeje.
hace un par de años jure no volver a tener mascotas tras un incidente triste, pero en diciembre del año pasado un amigo que no podia hacerse cargo de su perra (ya de 5 años) me la dio.

y somos harto felices. los perros son muy tiernos. me encantan.

Itzaminsky dijo...

Una vez quize recoger un elefante, y magicamente mi santa madre lo acepto !!!!


En la mañana, mi hermano ya se lo habia comido...

xapulina dijo...

yo nunca he recogido perros o algún animal callejero, pero tuve un perro al cual quise mucho, el único perro que dejaba que me pasara su lengua por la cara, pero era tan travieso el condenado, como era bien grande se saltaba la puerta del patio donde estaba, escarbaba en las plantas, tiraba la ropa y el colmo fue abrir un costal de carbon al cual uso de cama....total, terminaron regalandolo y me dejaron sin perro, sin una maldita foto de mi perro...

debiste haber puesto una de tu perro vaca...pero con moños ehhh

besos

siempre es lindo tener un animalito ke te kiera, en momentos tristes abrazarlos es lo mejor ke se puede hacer

Vanessa dijo...

que linda historia
¡¡¡¡¡
sniffff

Mr. Valemadre dijo...

Yo también he tenido perritos callejeros, de hecho todos los perros que he tenido es por adopción, je je, muy chido tu blog, te dejo la liga del mio por si te interesa, saludos!
http://nosvalemadre.blogspot.com/

Nicky dijo...

de pequeños no tuve perritos hasta de grande tuve a 3 rottwailer los 3 se llamaron max y ahora mi sobrina es la consen de mi papa ya k a ella si la deja tener perros y es bien inteligente para ponerles nombre jajaja

saludotes y buen fin de semana

"®oxxxana" dijo...

Al final, Santa fue el regalado! Voy a llorar porque me recordaste a mi perrita que murió en septiembre atropellada buaaa!

la MaLquEridA dijo...

Yo tengo dos perritos chihuahua,uno nos lo regalaron y yo no lo quería porque estaba grande para ser chihuahua y lo bañe con agua fría y no lo dejaba entrar a la casa,pero un día llovió mucho y se mojó mi perrito y juré que nunca más lo dejaría fuera y aquí sigue aunque es muy gruñón.
Y el otro es también chihuahua llegó de la calle y lo llevaron a perder pero se regreso,entonces decidimos dejarlo porque se supo el camino.
Lo que no me gusta es que me lamen,pero ni modo,son mis perros y los quiero retiharto.

Blogger Pechocho dijo...

Un perro con apariencia de vaca, con suerte de gato y con semejanza a su dueño... Orale, toda una mascota.

Buen nombre. Al menos no le pusiste Solovina o Solavino (típico pa' perros callejeros)...

"Libre como el viento era nuestro perro / nuestro y de la calle que lo vio nacer"

Sniff

Aki dijo...

Muy linda histria!

de mascotas, la unica que tuve fue una ratoncita blanca, pero no vivo mucho con nosotros ya que mama pidio que la regalaramos.

eso fue triste

nimodo, pero insisto muy linda tu historia.

besos

La chica de ayer dijo...

Me apetece mucho tener un perro.. mucho!

Aki dijo...

Fliz dia de la mujer, pasa por tu regalito
http://lavidaesliberta-aki.blogspot.com/2009/03/feliz-dia-mujercitas.html

besos

ADN, eL MoRb0sO dijo...

Hola Morbosa!!

Feliz día.
Favor de pasar por tu regalo a mi bló.


Saludos.

Suzette Matadamas dijo...

aaaaaaaaaaaaaw!
Qué ternura!
Me encantó, y más que Santa te cumpliera tu sueño. Y yo que pensé que Santa no existía, jajaja
Un saludo para tu perra-Vaca ;)