martes, 10 de marzo de 2009

Sobre la caridad

Apenas es martes y la semana se me ha hecho tan larga. En el trabajo esta todo tranquilo a pesar de que las ventas han bajado considerablemente. Eso me preocupaba la semana pasada, hoy ya no.

Hoy en la mañana vi cuando llegó un señor con su hijo, se colocó muy cerca de mi trabajo y empezó a pedir “ayuda económica”, ya que su niño sufre parálisis cerebral. Yo observaba todo desde lejos.

Me dio mucha pena ver la cara de tristeza y suplica de aquél hombre, parado bajo los rayos del sol con el niño a un lado. Veía pasar a la gente, unos le daban monedas, los más pudientes billetes y entonces pensé en mi: Trabajo 4 horas de Lunes a Viernes, no tengo un hijo enfermo del cual cuidar, no tengo una familia por la cual ver, y aún así me quejo de que “no me alcanza” y eso siendo que mi salario es noble.

Seguía sentada, observando a ese hombre que de vez en cuando se limpiaba el sudor con las manos. Vestía muy modestamente, sus pies se veían desarreglados y ni hablar de su aspecto físico. Vigilaba que su hijo estuviera cómodo, lo sentaba para ponerle los pies firmes sobre la carreola, y el pequeño en un movimiento los volvía a bajar. El hombre era paciente con el niño, esa imagen me agradó, incluso pensé en tomar una fotografía pero fue algo que en el momento se me hizo una falta de respeto.

La gente seguía pasando, unos se paraban a hablar con el hombre, otros solo le daban dinero, había señoras que le daban monedas a sus pequeños para que ellos mismos lo depositaran en la alcancía azul con un candadito que estaba junto al niño enfermo. Una señora ya mayor se acercó al niño y le colocó un medallón en su ropita, creo que ese detalle no puede igualarse con todas las monedas que había recibido ya, cuando ella se iba a ir, solo tomo de los cachetes al niño y le hizo un cariño como diciéndole “Que Dios te bendiga”. Y así transcurrió medio día.

Cuando el sol estaba mas insoportable que nunca, el señor emprendió la huida. Tomó a su pequeño, resguardo el dinero recolectado y lo vi alejarse de ese espacio, del cual no vi que se moviera un solo centímetro en toda la mañana.

Entonces me quede reflexionando. Yo me quejo todos los días por no tener todo lo que quiero, por no ganar lo “suficiente”, porque muero de hambre estando en el trabajo y no puedo comer absolutamente nada y por muchas cosas mas. Él, en cambio, no tomó una gota de agua el tiempo que yo estuve observándolo.

Aun tengo en la cabeza la imagen del pequeño y su padre, creo que será algo difícil de olvidar. Pensaba antes que el ser humano era egoísta por naturaleza, pero hoy descubrí que no, que todos tenemos un buen corazón, siempre dispuesto a ayudar a los que mas lo necesiten… y también a los que menos. La caridad y la humildad, definitivamente son valores que no se compran.

En estos momentos me duelen los pies y también la cabeza, el sueño invade mi cuerpo y a pesar de eso, quise venir a escribir como es que la imagen que tuve toda la mañana frente a mi me hizo ver las cosas de diferente manera.

11 comentarios:

Casi un Dios dijo...

NO SE SI ESTÉS DE ACUERDO CON MIGO, SEGURAMENTE LO ESTARÁS... PERO ESTE MUNDO APESTA!

P´PITO dijo...

siiiiiiiiiiiii si apesta!!!!

oye siiiiiiiiiii a como la semana se ha hecho larga....sera por el fin de semnana que me avente de desveladas!!!!

esa señal del señor con su hijo es para que demos gracias a dios de lo que tenemos y que hay muchos casos mas cabrones que el nuestro!!!

Aki dijo...

NO APESTA, no hay que generalizar, solo hay gente que apesta, hay otras que no, y no por eso jusgaremos a todo el mundo.

a mi si se me ha hecho un poquito larga pero espremos que se de prisa y ya mero sea fin.

besos

La chica de ayer dijo...

A mí siempre me recorre un escalofrío por dentro cuando veo a alguien pidiendo en la calle...

ADN, eL MoRb0sO dijo...

De acuerdísimo con Aki: NO APESTA!!

Lo que apesta es la gente mediocre, lacra, insensible y demás calificativo peyorativo que se le acomode a las personas que destruyen la poca voluntad de los que sí queremos mejorar.

El hecho de quejarnos es una 'mala práctica' que inconcientemente es social. Debemos TRATAR de evitar comentarios como de que somos los que MÁS sufrimos en este mundo. Es válido decir que estás cansado o que quieres dormir... pero ya rayar en el fatalismo es lo que, al menos a mí, me disgusta.

Vaya, voy empezando el día y ya leí dos lecciones de vida de mis amigas bloggers, primero Aki y ahora tú.

Al parecer este día será de reflexión. Y yo que pensaba quejarme en mi bló... jajajajaja.


Saludos mi Señorina Morfis!!

jijii-.

La Diabla dijo...

pues yo difiero de tus comentaristas, el mundo NO apesta. Cuando tenia 17 años fui a ver la obra de "el hombre de la mancha" y escuche la frase que regiria mi vida por siempre:
Y sera este mundo mejor, si hubo quien soportando el dolor.

y es tan cierto, porque ese señor ahi, soportando el dolor te hizo pensar y reflexiconar para ser una mejor persona pero no todos son capaces de hacer eso, no soportan el dolor y se quejan del mundo, contagian esa manera pesimista y hacen el mundo peor

"®oxxxana" dijo...

No. 1.. yo quiero un trabajo de 4hrs. dónde los dan?

No. 2...A veces no se puede dar pero por no po egosimo, si no porque no nos alcanzaría para darle a toda la gente que vive esta situa´ción de ópbreza que vemos en la calle a diario. y para distinguir entre un pobre real y los que lo hacen por negocio está cañon!

Vanessa dijo...

PUES DIABLA TIENE TODA LA BOCA LLENA DE RAZON.
ME HICISTE LLORAR CON ESTE POST....
AFORTUNADAMENTE HAY GENTE BUENA AUN EN ESTE MUNDO
GRACIAS POR TU POST
SALUDOS

Odi Noyola dijo...

T.T ¡interesante tu perspectiva! media neutra /distante... así, más aún, lo haría... por ke nadie sabe la verdad detras de lo ke se ve... solo, el ke esta en los pies /zapatos de cada acción... Pero si me gusta pensar ke mal ke sucedan esas cosas, ojala dejen de pasar... :P Un placer leerte ¡Preciosa! ¡Gracias! ♣^-^

Nicky dijo...

woooorales...

...este k te puedo decir, kreeme k es terrible ver este tipo de cosas y es muy triste y kmo dices es terrible ver este tipo de situaciones y lo peor aun es kmo nos kejamos cuando nosotros tenemos un poquito mas :(

salu2

Blogger Pechocho dijo...

De la caridad y del abuso de ella.

Pa' no hacerte largo el cuento:

Metro, Línea 3, hace un par de años. Señor que pide a todo el vagón que guarde silencio. Semblante de cansancio. Voz dolorosa. "Mi hija tiene (no recuero el mal) y necesitan operarla de urgencia mañana. El GDF me apoya con la mitad, pero me hace falta la otra... ayúdenme, por piedad". Rostro cuasi desfigurado.

Metro, Línea 3 nuevamente. Hace año y medio. Misma situación, aunque ahora en vez de hija creo que fue hijo. Igualmente, pasa por todo el vagón pidiendo silencio para explicar su dolor.

Metro, Línea B, hace meses. Mismo señor, mismo discurso, mismo procedimiento de pasar por todo el vagón, solicitando silencio a los viajantes. Voy con un par de amigas y les explico quién es el mentado doliente. Llega a nosotros. Pide silencio. No me callo y delante de todos, y antes de que empiece su acto histriónico, le digo que esa película ya la vi y que si ahora será hija o hijo quien solicita taaaaaaaaaan urgente operación el día de mañana.

Explota. Ojos de ira. Mentadas de madre y amenazas de que me cargará la chingada. Próxima estación: me descubrieron mi teatrito... Tengo varias anécdotas con parásitos de este tipo, lo que no significa que en verdad haya gente que busca la última caridad.

PD. Me diste un tema para el día de hoy en el Pechocho, jaja. Saluidos