jueves, 30 de julio de 2009

Hoy, en intercambio de ideas: OAB

Estoy un poco nervioso, ansioso. Esto de participar en Blog Swingers© me emociona (aunque nadie me haya compartido el banner del festival, espero que Iguanito lea esto), el hecho de compartir pensamientos, anécdotas y posiciones ante la vida con otras personas resulta enriquecedor, espero no desentonar. Y como lo mejor es meterse al agua de sopetón, pues hay les va mi primer colaboración. La suerte dictó que “swingueara” con LB, la deseperación hizo que no fuera así, pero me enviaron a swinguear con Señorita Morfina y le agradezco permitirme entrar a su espacio para publicar. Gracias Señorita Morfina.


Mi cepillo


“Friends will be friends, right ‘till the end”
Freddie Mercury

En la vida necesitamos referentes, puntos de apoyo. Muchos los obtienen de las personas con las que conviven, otros los obtienen de sus familias, otros de sus recuerdos, yo prefiero obtenerlos de mi cepillo.

Si, leyó usted bien, mi cepillo, aquel que paso todas las mañanas entre mi cabellera para ordenarla. Pero es que mi cepillo no es un cepillo normal, no señor, …bueno, si es un cepillo normal, lo que no es normal es la forma en que llego a mi. Les cuento:

Esto ocurrió allá por el año 1994, Gabriel, Daniel y yo decidimos que ya estábamos hartos de embriagarnos cada fin de semana en la casa de cualquiera de los tres y no teníamos suficiente dinero para irnos a embriagar a algún congal, antro o cantina. Teníamos varias opciones, la primera era dejar de beber, pero rápidamente fue desechada porque en verdad nos gustaba tomar la guitarra, cantar y beber cualquier bebida espirituosa; la segunda era explorar el mundo y cambiar el escenario de nuestras tertulias, elegimos ir a hacer un “Tenayo 105” (expresión utilizada por nosotros para referirnos a tertulia-borrachero o noche cómico-mágico-musical) a Michoacán, específicamente a las cabañas de Angaguan (espero haberlo escrito bien). El marco era inigualable, cabañas rústicas con chimenea, un firmamento estrellado como nunca lo hubiera permitido nuestro cielo chilango, la expectativa de ver el amanecer entre el bosque y mucho… mucho alcohol.

La logística del viaje nos dictaba que deberíamos pasar por Morelia a abastecernos de todo lo que reconsideráramos pertinente para poder subsistir durante tres días sin resurtirnos, bueno, hasta cristalería compramos. Llegamos a nuestro destino alrededor de las 4 de la tarde y nos recibieron con un puchero de res típico de la región (cabe aclarar que un tío mío era ampliamente conocido y querido por la región por lo que los habitantes nos brindaron un trato excepcional), nos condujeron a nuestra cabaña, desempacamos, nos indicaron que al siguiente día pasarían a las 9 para ir al volcán Paricutin y finalmente, ya a solas iniciamos la tertulia; cantamos boleros, rancheras, recitamos poemas, lloramos por amores pasados y por amores peregrinos y mientras todo esto pasaba nos embriagamos. Y nos embriagamos a tal grado que Daniel se nos perdió en la noche en el bosque (aún no entiendo que hacia fuera de la cabaña) y a nosotros no nos importo y nos dormimos, en algún momento de la madrugada Daniel volvió y se metió a dormir.

A las nueve de la mañana, escuchamos que tocaban nuestra puerta, era el guía que pasaba por nosotros para llevarnos al volcán. Gabriel y yo nos despertamos crudos y Daniel no se querían parar. Lo obligamos echándole agua fría en la cara, finalmente despertó y cuando se estaba vistiendo se desmayó y de inmediato empezó a convulsionarse, pensamos que estaba bromeando, pero cuando vimos que azotaba su cabeza con el suelo de tierra de la cabaña, me apresure a poner una almohada entre su cabeza y el suelo, entre los dos lo volteamos de lado, porque pensamos que tenia una congestión alcohólica y que iba a vomitar, pero en lugar de ello dejo de respirar y comenzó a mover su mandíbula en una forma que yo nunca había visto, recordé que lo que había que hacer en esos casos era meter algo en su boca que no se pudiera tragar pero que no permitiera que mordiera su lengua y lo único que tenia a la mano era el cepillo de Daniel, se lo metí a la boca y lo único que recuerdo es que dejo de convulsionarse y que se quedo dormido…

Mi amigo y yo lo subimos al coche y junto con el guía nos dirigimos al centro de salud de la comunidad donde lo atendieron y diagnosticaron una cruda…más tarde el nos dijo que tenía ataques epilépticos y que había olvidado tomar su medicamento.

Todo paso, ese día reposamos en la cabaña un rato y después fuimos a unas cascadas muy bonitas (Chorros del Varal) por la noche solo cantamos y observamos el cielo y al otro día regresamos.

Paso el tiempo y como tres meses después apareció el cepillo de Daniel en mi coche, como llego a ese lugar el cepillo, creo que nunca lo sabré. Lo que si se es que intente devolvérselo a Daniel y me dijo que me lo regalaba…que era un buen recuerdo de aquel viaje.

Ahora, cada vez que me peino se que tengo un par de amigos que cada vez que se peinan, recuerdan las aventuras que juntos vivimos.

OAB

PD. Ojala nunca suframos calvicie.

12 comentarios:

PROFESOR ZOVEC dijo...

Ahhhh esas pedas de juventud desenfrenada...
Espero tu cuate haya mejorado de su epilepsia, a veces uno pasa las de caín cuando a algún cuate se pone mal en una fiesta , solo quedan recuerdos memorables, y anécdotas que nunca se olvidan
Saludos y buen post..

Bonbon Amér dijo...

o.o wow ! pues ahora el porke tu prefieres al cepillo

y ciertamente creo ke nada nos enseña mejor ke lo ke vivimos de primera mano y akello ke compartimos con kienes apreciamos

cobra un valor nuevo ni digo ke mayor a otros pero si es diferente... especial

muy buena aportacion al blog de la señorita morfina n,n

p.d. ¿ como funeicona eso de Blog Swingers# ? parece interesante n,n

saludos

Iván dijo...

No te envié el logo? Yo te lo envié, revísalo, porque adjunte los correos a todos los participantes, además tienes mi correo y podías habérmelo pedido,no? cuantas veces nos contactamos y no me dijiste nada? Te lo enviaré a tu correo nuevamente.Pude haberme equivocado, si fue asi disculpa pero en mi historial si apareces, bueno si dices que no te llego pues te lo reenvío

MoRb0sO dijo...

Morbosamente interesante esto de la swinguereada!!!!

Ahora entiendo la manía por los cepillos.

Saludos y morbocilina

Javier dijo...

oooh los cepillos...

bueno... yo he visto el blogswinger pero aún no me he animado, ya sucederá!

El Pinche Megah dijo...

Buenísimo, mejor que buenísimo xD

pero el organizador de esta cosa swingeril no acaba de agradarme, su "netusiasmo", no me cuadra.

Saluditos, Morfi :D

Ann dijo...

ah que bonitos recuerdos, y que bonito michoacan, y mas bonito esto de swingear no?

ya ves Ivan ya ves

Suzette Matadamas dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaah! Esas pedas con los cuates, ¡cómo se disfrutan!
Conforme uno crece, trabaja y surgen obligaciones las pedas, los viajes y el valemadrismos poco a poco se van.
Pero los recuerdos siempre vivirán para dibujarnos una sonrisa en la boca;)

Aki dijo...

cepillo!!

eso pasa por cepillarse mucho el cabello, me recuerda a una pelicula, jajaja.

a mi si me interesa eso del
swinguer, se escucha,ve y todo interesante.
pero los recuerdos son invorrables.


besos

LB dijo...

Me ha gustado mucho, espero qe el destino nos dicté suerte juntos nuevamente en un futuro.

MIN... dijo...

asi nos pasó con un amigo.. nos fuimos a la playa para acampar ahi y en medio de las chelas este niño cayó y convulsionó. Lo llevaron rapidamente a la ciudad mas cercana para su atencion medica y resultó que el niño en vez de comprar sus pastillas pa la epilepsia mejor se compró un cartón de chevas...

que susto...

Patchy dijo...

chelas > pastillas pa la epilepsia :P