viernes, 24 de julio de 2009

Un cuento de princesas

Ésta es la historia de una princesa que una fría mañana de Noviembre se encontró un sapo a la orilla del río, el sapo le pareció realmente asqueroso, pero como buena princesa salida de un cuento de hadas lleno de magia, lo besó creyendo que al instante ese sapo tan peculiar se convertiría en un guapísimo príncipe y entonces la llevaría a vivir a su castillo encantado.

El sapo dejó de ser sapo, pero no se convirtió precisamente en un galante príncipe, mas bien se convirtió en un sapo subdesarrollado. Aún así la princesa se enamoró, porque cuenta la leyenda que aquélla princesa que ose besar un sapo, se atendría a quedarse con lo que le diera la buena -o mala- suerte. Lo aceptó, lo cuidó y lo ayudó a aceptar su nueva vida de sapo gigante. Ella siempre estuvo con él a pesar de que no tenía un castillo encantado, y ni hablar de no ser el sucesor a algún trono. El sapo por el contrario, empezó a sentirse un príncipe guapo y coqueteaba con princesas de otros reinos. Su autoestima aumentó súbitamente de cero a cien y la princesa pasó a ser "una mas". Cada día era mas grosero con ella, desatento, patán. La princesa lloraba durante las noches pensando en lo triste que era su vida desde que había besado a ese sapo que aparte de horrible, no era para nada caballeroso.

Una tarde la princesa salió a caminar por el reino, se alejó un poco y llegó nuevamente al rió, ahí encontró un sapo bien simpático, amigo de su príncipe-sapo, le preguntó por él y ella se soltó llorando, el sapo simpático cuestionó sus lágrimas y entonces la princesa le platicó todo lo que pasaba...

- Pero princesa, mírese nada mas, es usted hermosa... no necesita de nada mas para tener contento a un sapo. Yo sería feliz si el elegido por usted hubiera sido yo...

La princesa se quedó atónita, y entre la confusión de la razón y el corazón, ella besó al amigo de su príncipe sapo. Cuando lo besó, tampoco se convirtió en príncipe, pero ya no parecía sapo: era mucho mas alto, menos gordo y mas gracioso y amable que su príncipe sapo: -y ahora cómo me deshago de mi pimer sapo?-, lo pensó mucho y al día siguiente se levantó muy temprano para decirle lo que ocurría, sin mentiras...

- Veras príncipe, no eres lo que yo esperaba; lo que esperaba ya lo tengo y no eres tú, espero que lo entiendas...

El príncipe sapo se fue del castillo de la princesa muy triste, pues cuentan en las aldeas aledañas al castillo que el príncipe sapo ya había empezado a cambiar porque se enamoró, tarde pero lo estaba haciendo. Mientras tanto, la princesa y su nuevo príncipe eran felices, a pesar de que no podían pasearse libremente por el reino porque de antemano ya sabían que ese 'sapo' le correspondía a otra princesa... Una noche muy fría, la princesa sintió que algo no estaba bien, su conciencia ya la culpaba de muchas cosas, y entonces decidió que ya era hora de que su nuevo príncipe se fuera con su princesa y la dejara a ella. Él se fue, y ella se quedó sin su príncipe sapo y sin su príncipe simpático. Con las manos y el corazón completamente vacíos.

Pasaron muchos meses antes de que la princesa y el príncipe sapo se volvieran a encontrar por azares del destino, era como si hubieran pasado cien años. Les dio tanto gusto reencontrarse que salieron esa noche a festejar. Durante la cita cantaron, brindaron y esa noche llovió, y bajo la lluvia el príncipe sapo le pidió a la princesa una oportunidad. ¡Fue tan romántico!

Así vivieron largo tiempo, con sus momentos buenos y también con sus momentos bastante malos, hasta que un día el príncipe se fue. Dicen algunos que conoció una princesa mas bonita, otros dicen que simplemente dejo de sentir y otros... bueno, a la princesa no le interesa conocer otras versiones.

¿Que si por qué escribo esto? No lo sé, pero creo que los cuentos de princesas son lindos, aunque lo mejor es saber reconocer cuando es el momento de pasar a la siguiente página...

14 comentarios:

@georgedlaselva dijo...

La frase final es justa y precisa srita morfina.
"o mejor es saber reconocer cuando es el momento de pasar a la siguiente página...".
Tan solo una dosis de tu peculiar forma de escribir basta para saber que algo ando rondando por tu castillo pasajero.
Los cuentos son buenos, sobre todo cuando nos ayudan a sobrellevar la cruel realidad.
SAludos linda.
Ojalá tenga el privilegio de verte por mis blog's algún día.

Morinakemi dijo...

Si tu sapo estaba tan horrible, ¿por qué no lo cambiaste desde el principio?


Oh, sí...

"princesa que ose besar un sapo, se atendría a quedarse con lo que le diera la buena -o mala- suerte"

Puta suerte.

Nicky dijo...

rayos x un momento krei ke ra un post k yo ya habia puesto anteriormente jajaja

saludos

Casi un Dios dijo...

y acaso la princesa se llamaba "señorita morfina"????

MoRb0sO dijo...

Caldo de pollo para el corazón.

aaay chula, aún andas malita del suyo coyachón.


Abachos!!

::AdA_MaDriNa:: dijo...

menos mal que la princesa estaba conciente de como era su primer sapo, se dio una oportunidad con el segundo, y seguramente estara lista para dejarse encantar por alguno(s) mas...

srita. morfina me gusto mucho tu cuento, me dejo pensando ¿donde he escuchado esto?.

besos...

El Pinche Megah dijo...

Los sapos se aplastan!!!


he dicho xD

Pesadilla dijo...

No bueno, lo que las princesas nomás no entienden es que los anfibios tienen toxinas en todo su cuerpo y que estar chupando sapos por todo el mundo las pone en un viaje ácido muy cabrón... pero bueno, ya aprendera´n (que un sapo se convierte en príncipe?? ja los sapos nacimos así y moriremos así)

Aki dijo...

querida morfina:

que lindo cuento, yo por eso no beso sapos, no me vaya a salir un mounstro.

sabes tu historia me recordo el libro "la princesa que creia en los cuentos de hadas" esta bellisimo y es un encanto de esos libros para los malos momentos, te lo recomiendo.

y si tu ultima frase esta lindisima, es bueno reconocer que el momento de cambiar de hoja ya ha llegado.
y ya veraz qeu encontraras a un principe que no tenga cara de sapo que te quiera.

besos

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

Y q pasa si no queremos dar vuelta la web?. si queremos seguir en esa sentda, nos gusta y creemos q las cosas pueden mejorar?

(¯`·._.·[Leviatan]·._.·´¯) dijo...

yo coincido con eso de que andar besando sapos no deja nada mas que un mal viaje por las toxinas que estos traen, x eso deje de besar ranas. si existen las princesas o los príncipes, seguro estos no tiene cara de anfibios.

saludos!

Cool Acid dijo...

subdesarrollado = algo que esta menos desarrollado que lo que se esperaría.

Pinches sapos malvibrosos.

kthxbye

Iguanito dijo...

Hola !! pasa a mi blog ,estás invitada, nada más espero que salgan otras 2 personas mas para que podamos hacer otro circulo, minimo 2 participantes mas, crucemos los dedos!!

Craneo Rojo dijo...

Xiale. . .
debo buscar un cuento con mas princesas, porque en el mio no mas mo encuentro. . .