lunes, 31 de agosto de 2009

Acerca de días lluviosos y de cómo NO sigo siendo la misma de meses atrás

Desde hace ya un par de semanas, días mas, días menos, he sentido ese olor a tierra mojada que tanto me gusta percibir, no es que sea como todos los que dicen: - Ay como me gusta el olor a tierra mojada, pero cuando llueve dicen: - Iugh! como odio la humedad!!... ¿me explico? Yo lo disfruto, lo altero con el humo del cigarrillo que prenda y el olor a café que expide la taza que tenga en las manos, pero de verdad lo disfruto; esos tres aromas son mis favoritos. Mezclados definitivamente lo son.

Por alguna extraña razón, la lluvia tiene un doble efecto en mi. Sí, la lluvia me provoca nostalgia. Por mucho que disfrute ver llover, de alguna manera el estar "sola" me provoca nostalgia en cantidades kilométricas. Fuera de lo mucho que puedan llegar a gustarme los días nublados y húmedos, definitivamente se disfrutan mas con una buena compañía, y con esto no me refiero a que una tiene que estar a huevo acompañada del galán, sino de que nunca esta de mas tener con quién compartir cosas tan pequeñas e insignificantes pero que, al menos a mi, me hacen feliz, me reconfortan, me traen paz. Una tacita de café o chocolate caliente, palabras, pensamientos, ideas, sueños, metas, logros; triunfos pero también derrotas; amores y desamores, risas y un poco de llanto son cosas que se comparten a lo largo de interminables horas, pero que pareciera que no han transcurrido ni cinco minutos. Esas son las tardes lluviosas que a mi me gustan.

Un día lluvioso puede ofrecernos muchas actividades, desde leer un libro hasta autoanalizarse. Sí, adentrarnos en las profundidades de nuestro ser y entonces darnos cuenta en qué hemos cambiado, cómo y por qué o quién. Muchos días atrás, si no es que semanas, me vienen diciendo (sí, mas de una persona): - Ya no eres la misma. En realidad nunca respondo algo concreto, mi respuesta a esa no-pregunta es: - Nada que ver, sigo siendo la misma, aunque por dentro tenga la vaga idea de que tienen razón.

Ayer Domingo estuvo lloviendo y mientras veía como caían gotas de lluvia sobre los charcos que se habían formado en el patio de mi casa, estaba pensando: ¿por qué cambié? ¿qué cambié? ¿por qué no tengo la mas remota idea de quién es el amor de mi vida? Pfff!! preguntas que uno se hace cuando se pone nostálgico mientras ve, escucha y siente como cae la lluvia. Y mientras buscaba una respuesta, me quedé dormida.

Es algo tan bizarro lo que les voy a decir, pero entre sueños encontré esas respuestas, fue como si algo o alguien me dijera: mira estúpida, tan sencillo que es: has hecho mal esto, esto y esto otro también, eso sin contar que dijiste, pensaste, NO hiciste tal o cual cosa. No cumples promesas, antes no dormías hasta que cumplías. Olvidas pronto, antes solías recordar. Eres egoísta, antes pensabas también en los demás. Te has vuelto grosera, grosera contigo misma, con quienes te rodean pero principalmente con quien no se lo merece.

Me desperté un poquito alterada, y me quedé acostada pensando. Es obvio que un sueño no me daría las respuestas a lo que me cuestionaba momentos antes de quedarme dormida, fue simplemente que me relaje en verdad y entonces pude ver claramente las cosas. Así que lo admito: Sí, he cambiado. No soy la misma de antes...

Antes los cambios no me asustaban, ahora me aterran. Me da miedo la simple idea de quedarme sola a consecuencia de mis actos y/o palabras, me da pánico lastimar mas a quienes están conmigo, que siempre han estado ahí a mi lado sin ninguna condición. Pero sobre todo me aterra el hecho de pensar que estoy cambiando. ¿Por qué antes me importaban tanto las personas? Ahora me importa mas huir de ellas. ¿Por qué antes cuidaba lo que decía? Ahora hablo y no reparo en lo que sale de mi boca y no me detengo a pensar si eso puede lastimar a mi interlocutor. Eso no quiere decir que después de escupir veneno me siga sintiendo bien, no, porque después viene la culpa y pedir disculpas, cosa que antes hacia mas seguido, hoy no. Hoy soy mas orgullosa, mas fría, mas soberbia y para nada me siento orgullosa de eso.

De cualquier manera, con todo y que me deprimí por lo que les acabo de contar, algo es definitivo: la lluvia es para mi, como las aceitunas para Fhercho.

Pd.- Por si se lo preguntaban, sigo sin tener idea de quién pudiera ser el amor de mi vida.

21 comentarios:

El Pinche Megah dijo...

Andas como que más allá de la segundidad pero todavía no llegas a ser terceridad (según las categorías ontológicas de Pierce)

Alma Rosa dijo...

a mí a parte de toda esa escena por demás introspectiva, los días nublados, frescos y olorosos a tierra mojada, me invitan a comerme unas tortillas de harina con frijilitos recien hechos y queso fresco mmmmmm y con un cafecito ahhhhh deliiiciaaaaaaaaa...

Sobre el no ser el mismo, lo cierto es que todos los días cambiamos.... si esa voz entre sueños te hizo reflexionar, es excelente es el propio proceso de madurez la que está hablando... y estás en eso...

Ahora que viste todo eso tan claro, ya sabes por donde iniciar.. te deseo éxito... cuídate mucho

CRUDO dijo...

No manches yo siento algo similar, a mi antes los dias nublados me daban tristeza, me hacian recordar a todos los que habia lastimado, y es que antes tenia la firme idea que terminaba lastimando a aquellos a quien mas quería, y quizas un poco de ellos sea cierto y es que aunque parezca comercial, el amor si duele.

El cambiar si da un poco de miedo, pero hay que recordar que ser valiente no significa no sentir miedo, si no enfrentarlo, asi que puro pa adelante ok, cuidate y que todo este bien

Cl@udette dijo...

El tiempo nos da ciertas experiencias que repercuten en nuestra manera de ser, tal vez no es soberbia si no madurez, la optica de las cosas cambia al igual que nuestro sentir y valor hacia las cosas....los días grises nos dan la tranquilidad que en ocasiones nuestra mente requiere para sentirse liberada, de ese modo podemos dimensionar lo que fuimos lo que somos y lo que queremos ser, asi que no tengas miedo de estas retrospectivas, siempre son sanas y recomendables para el alma


Saludos

El Fhercho dijo...

la lluvia y un cafe, pero porfavor sin leche... con azucar si, si quieres

Ya pues, que vivan las aceitunas...

NayoBlogger dijo...

Me gusta la lluvia, me hipnotiza el sonido de las gotas chocando con el techo, invita a reflexionar.

Nadia dijo...

Me encanta la lluvia y la nostaligia que a mi tambien me trae, y en me gusta que hayas cambiado, aunque creas que es para mal, los que aseguran no haber cambiado en toda su vida me hacen preguntarme : entonces has vivido algo?

Alfonso dijo...

Creo que mas alla de cambiar,las personas evolucionan al medio al que se desenvuelven, a veces no nos gustan esos cambios, o no son suficientes, y si me ha pasado, que siento que ya no me llevo bien con las mismas personas, o que lastimo a alguien sin querer, pero creo que es parte de la maduración
Saludos

P´PITO dijo...

a mi tambien me guta el olor a tierra mojada...y sobre todos despues de 7 meses de no llover...
el fin de semana llovio, olio rico e invito a estar en camita meditando, comiendo y viendo tele...por lo que es lo mismo
tirando la hue.....perdon la flojera...


saludos!!!!

ANYELYT.. dijo...

Los cambios son inevitables, madurez, nesesarios para mejorar en varias cosas etc. que te sean leves.
SALUDOS niña y gracias por tu visita a mi blog.

Barneypx dijo...

Los dias de lluvia, con su olor a tierra y nostalgia que los acompaña.

Algún dia alguien e dijo que los sueños son unos jueces imparciales, no pienso que un sueño te alla llevado a un estado de pensar mas claramente, en el sueño solo salio lo qu etu piensas de tí.

No te debiera incomodar tanto el cambio, recuerda que ya no eres una niña, y que ahora a tu alrededor hay gente que te ha lastimado, y que te lastimará si tienes una actitud de sumicion.

Anímo Morfina.
Intenta divertirte y pedir perdon siempre es un recurso, que aunque temprano o tarde llegue siempre tiene una validez.

y mi cafe que se negro y con mucha azucar, y acompañado con una pieza de pan dulce (un cochito, un librito, un ojo de wey) ..

Zorro de Terciopelo dijo...

Yo creo tener una idea de quien puede ser el amor de mi vida... pero ya ni sé.
Es horrible saber que has cambiado, me pasa lo mismo.

Pd. Grx, por pasar y felicitarme en mi blog. =)

El Belo dijo...

Yo adoro las aceitunas, son mi delirio pero la época de lluvia no va conmigo soy 100% sol y playa.

No tengas miedo al cambio, eso es natural, ten miedo a no mejorar pues eso es lo que nos hace mal.

Saludos.

Suzette Matadamas dijo...

Bueno, si te tranquiliza saberlo, muchos nos hemos pregunatdo éso a tu edad, y muchas veces más adelante.
Es normal.
El ser un joven en transición a ser adulto es una etapa crucial.
Relax mujer!
Vive la vida, en verdad. NO te agobies!

En definitiva no somos lo que eramos ayer. Cada día cambiamos.
Ya no nos comemos las crayolas como en el kinder, no nos gustan lso ídolos de revistas de adolescentes, y no nos avergonzamos por que estamos junto a nuestros padres como en la secundaria.

Son etapas.
VIVE!!!! La vida conforme respiras se agota!

MoRb0sO dijo...

Osea es acaso que debo pasar enfrente de tu casa con un perifoneo para que te des cuenta???

Pero bueno, cómo quieres si nunca has mirado para arriba!!!
I there.

JAJAJAJAJAJAJAJAJA!!

Yo adoro 2 de tus 3 olores favoritos.
El otro ya no lo tolero. Sorry.


Saludos hartamente morbosos y lujuriosos Morfis.

PROFESOR ZOVEC dijo...

me encanta el olor a tierra mojada.
los dias nublados y frescos.
la lluvia trae la nostalgia a nuestra mente, le caer de las gotas es como si depurara alguna parte de del cuerpo que nos hace ser mas receptivos. segun freud en el sueño se solucionan la mayoria de los problemas, quien sabe...
lo que si es cierto es que con la edad, uno se hace mas "calloso con lo cotidiano" y sencillamente se vuelve eso. cotidiano.
seo lo da el tiempo...
de casualidad no cumples años o algo?
bueno morfina
un abrazo grande.

(ristinota dijo...

buenos dias señorita morfina!! que tal?

por aqui hace mucho que no se huele a tierra mojada por la lluvia, lo cual no impide que dia a dia e inconscientemente, no deje de cambiar. si, irremediablemente, una deja de ser la misma de tiempo atrás. los milagros de la vida ¿quizas?

polvo de menta dijo...

no te he visto on line, ya regresé de la hermana republica de veracruz.

MIN... dijo...

Los dias lluviosos los amo... me hacen sentir invencible... no sé porque...

Adrian dijo...

a mi me gusta mojarme y brincar en los charcos como cuando era niño
y me gusta beber cafe espresso en cafeterias desconocidas mientras espero a que la lluvia pase

todo cambia, y a todos nos aterra, pero tenemos que vivir con eso

[MnS] dijo...

Llevo todo el año con una actitud (incosciente) como la tuya, ¿y sabes? Así me siento mejor.

Sólo me preocupo por las personas que se lo merecen; los demás que se jodan.