viernes, 30 de octubre de 2009

Concurso: Rescatando Tradiciones

Como Monse ya me dijo "envidiosa", tendré que admitirlo: morí de la envidia cuando leí la calaverita que alguien le hizo hace tiempo, así que como almas gemelas de la amistá virtual que somos, se nos ocurrió al mismo tiempo la idea de hacer un concurso de calaveritas al cual bautizamos con el original nombre de "Rescatando Tradiciones" -all right reserved-. Les dejo la propuesta y si les late, pues ya saben qué hacer.




Convocatoria abierta al público en general ;)


BASES:
- Inscribirse -vía comentario- antes del viernes 30.
- El sábado nosotras les notificaremos a quién le harán la calavera*.
- Publicar el lunes 2 la calavera que escribió y linkear al blogger que hizo la suya.
- El martes, un selecto jurado** eligirá las 10 mejores.
- Esas 10 pasarán a ser parte de una votación -abierta-.
- Gana quien -obviamente- acumule más votos.


PREMIO:
Una súpermegagigantesca calavera escrita por nosotras dos.


RESTRICCIÓN:
La calavera deberá tener un mínimo de 3 estrofas compuestas por 4 versos -cada una-.




¡¿Quién dice "YO"?!




*Seremos extremadamente cuidadosas en que la persona que les toque sea alguien que lleven tiempo leyendo.
**Compuesto por Mamá Morfina -adivine de quién es madre- y Doña Miri -mamá de Monse-.





Update. He aquí la lista de quién le hace una calaverita a quién, disculparan que no hayamos sido "tan cuidadosas" al asignarles compañero pero nos resultó sumamente difícil, de todas maneras muy pocos se conocen entre sí.


Ahora si espero que si no se conocen, pues se conozcan. Esperamos ver sus calaveritas el dia lunes 02 de Noviembre; Recuérden linkear el blogger al que le hacen la calaverita y el que les hizo una a ustedes.

PD: A petición de algunos, los primeros tres lugares tendran un header harto bonito hecho por [MnS] y su servidora (:

Ahora si, a rescatar tradiciones y mucha suerte.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Se busca

De objetos perdidos tengo muy poco que decir -porque ni recuerdo cómo fue que se "perdieron"-, aunque si hiciera memoria tendría mucho qué contarles. He perdido infinidad de cosas, desde baratos y mordidos lápices hasta una cámara fotográfica, que en realidad sigo creyendo que eso fue un vil robo pero bueno, a quién le importa.

Como ya hablaron de secuestros, yo les hablaré de algo que perdí por voluntad propia, y que estoy segurísima que jamás recuperaré: mi virginidad.


Si usted, amable lector, gusta continuar con la lectura, puede dar click aquí.



Pero si usted gusta de actividades culturales y sobre todo ama -o está a punto de amar- las tradiciones mexicanas, dé click aquí, o váyase un post más abajo en éste mismo bló y anotese en nuestro concurso tan rápido como sus dedos se lo permitan ;)

miércoles, 21 de octubre de 2009

En boca cerrada no entran moscas

...pero como a mí me gusta abrirla de más -sin albur-, puedo decir orgullosamente que a veces se me suelta la lengua justamente en los momentos menos apropiados y frente a las personas menos indicadas, pero supongo que cuando uno es jóven y no sabe diferenciar entre el bien y el mal -ajá-, todo se le perdona...

Hoy es el tan esperado Miércoles de Adicción en Cinco Minutos de Fama... y si quiere enterarse de las barbaridades que hacía/decía a mis quince, puede darle click aquí... y si no quiere enterarse, no me importa, de todas maneras dele click ahí, en donde le dije. No se arrepentirá, y si se arrepiente, pues ya clickeó, ahora se aguanta :P

martes, 20 de octubre de 2009

Confesiones de una bloggera necesitada de cariño... y de una vida

Cuando empecé a escribir aquí pensé que, como todas mis bitácoras en línea, terminaría cerrado, abandonado o bajo el bombardeo de algún terrorista desquehacerado; pues no, hoy, a cien posteos desde aquél inicio, me doy cuenta de que aún seguimos vivos.

Que si hay algunas telarañas, sí, pero es por culpa de mi trabajo, el cual de verdad me roba muchísimo tiempo, aunque en realidad no me lo roba porque me pagan, ¿cierto?. Pero lo que sí me roba -y no me lo recompensa- son mis ideas. Quien diga que el agotamiento físico, mental y emocional no van tomados de la mano, está muy equivocado.

Desde el 09 de Febrero, día en que nacieron todas las flores y el blog de la Señorita Morfina, sólo han estrellado un avión contra él -comentario #16-. Aquí el terrorismo no existe, señoras y señores, no, somos una empresa que se dedica a dar paz, amor y toda clase de sentimientos bien swetty, todo en cantidades industriales. ¡Yay!

Escribir cien posteos no es fácil, al menos no para mí, sé que hay quienes tienen una habilidad tremenda para expresarse, a algunos se nos dificulta un poco más, pero el intento lo hacemos; confieso que un post lo escribo en una hora y media aproximadamente, lo cual, haciendo calculos tontos, nos lleva a la conclusión de que he mal gastado -si no me equivoco- 150 horas en escribir durante los últimos ocho meses. Aparte los drafts que tengo, posts que he escrito para otros blogs y un largo etcétera. ¡Cientocincuenta horas! Si esas horas las hubiera invertido en hacer ejercicio, estaría buenísima. Snif.

Ahora les hago otra confesión: Me da asco leer mis primeros posts. Si bien nunca he escrito cosas buenísimas, tampoco escribo porquerías, pero sinceramente me avergüenzan algunos posteos. Hubiera querido hacer una lista de todos aquellos posts que valen la pena, pero creo que soy la menos indicada para hacerlo, así que esa idea desde un principio quedó descartada.

Creo que muchos han aprendido a conocerme a lo largo de estos cien posteos, me conocieron con el "eterno amor de mi vida", vivieron conmigo el desgaste que sufrí cuando descubrí que no era eterno, tampoco amor y muchísimo menos de mi vida; me despedí una vez pero, como dijo Monse, a los días volví con la cola entre las patas; he escrito posts bien jocosos, así como posts bien deprimentes y otros bien tontos; he contestado muchos memes, posteado muchos premios e incluso una vez fui princesa, bueno, princesa siempre he sido ;)

Cien posteos me han dado la oportunidad de conocer gente muy chida, gente con la que comparto más que un comentario, con la que puedo pasar horas y horas de charla en el messenger, con la que me río de la vida y algunas hasta me han dado la confianza de mariconearles, gente con la que hago nuevos y novedosos planes a base de albures y errores de dedo; también han intentado descubrir mi identidá -la cual ya no es novedad para muchos-, hasta una biografía no-autorizada tengo y, creo que algunos de mis debrayes han influido en alguien, digo, me siento orgullosa de eso, pero a la vez alagada y sonrojada de saber que hay quienes, aun sin conocerme, confían en que mi verdad es la verdad absoluta... jajajaja ok no, eso no era, pero bueno, el chiste es que quiero decirles que me da gusto que a alguien le gusten tanto mis posts.

Son muchas las personas que he conocido, tantas que sinceramente jamás terminaría de buscar y linkear esos posts delatadores. Quizás para muchos sea de lo mas freak un post como éste que están leyendo, pero créanme, para mí no lo es, ya que nunca en la vida pensé conocer tantísima gente por éste medio, gente que me gusta leer y que, supongo, le gusta leerme.

He cambiado mucho mi manera de ver muchas cosas, incluida la vida; podría decir que he madurado, pero no, sigo siendo exactamente igual de infantil que cuando comencé a escribir, sin embargo puedo decirles que muchos de mis cambios son gracias a ustedes. Sorry, pero hoy ando muy sentimental, así que se tragan todo mi choro sentimentalista de la amistá y esas cosas que quizás no les importe. He aprendido mucho de todos ustedes -mi ortografía está eternamente agradecida, pero créanme cuando les digo que mi mano no- y, ¿por qué no?, también de mí misma; he descubierto cualidades que no sabía que tenía y eso me hace sentir bien.

Ok ya, basta de acoso por hoy; mejor me voy a dormir porque muero de sueño y mañana tengo que ir a pelearme con cierta compañía telefónica, agradezco muchísimo sus comentarios, todos esos comentarios que en algún momento me han hecho reír, reflexionar e incluso me han servido como consejos.

Este fue mi post #100. ¡Yay!

Ahora sí, como regalo de cumple-posts, pueden regalarme una vida, ¿quién dijo yo? ;)

jueves, 15 de octubre de 2009

Hoy, en intercambio de ideas: Bonbon Amér

Bajo los efectos de la morfina
“Mi destino esta escrito con sangre y es fuego lo que se escribió al final de la oración.”

Durante las últimas semanas me he visto enredada en un LARGO proceso de aceptación y autodescubrimiento. He tenido varias luchas internas mientras acepto esa parte “dormida” de mí, esa parte que se oculta de la luz y se maneja entre mis sombras solo para hacerme quien soy y, justamente ésta noche mientras escribo esto bajo los efectos de la morfina es que ante ustedes confieso mis “pecados”. ¿Por qué?; simple, no hay mejor forma de aceptar las cosas que materializarlas, verlas y aún así sentirse cómodo con ellas.

Si hay algo que la Señorita Morfina dejo marcado en mi ser es su concepto de “Católica de estampita”, no sólo por la elocuencia con la que manejó su significado, o por lo bien que puede aplicársele prácticamente a muchos de nosotros si no porque incluso lo he usado como estandarte. Hace pocos días me encontraba hablando con unos compañeros de la universidad sobre unas fotografías que planeo tomar. ¿El tema?; “Los 7 pecados capitales”.

Justamente pensado en el concepto que podía usar en ellos y en medio de un par de bromas me di cuenta, o más bien presté atención al hecho de que estos son un buen modo de representar la esencia de muchísimas personas. Justamente hoy escuche la frase de “No, es que tu tienes cierto grado de X adjetivo pero eso no significa que lo seas.”. ¿Será eso cierto? ¡NO!, las cosas son o no son, no hay términos medios, porque los términos medios son para quienes no pueden aceptar la realidad. Incluso SU realidad.

Lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Ante esto puedo cínicamente decirles que “el que este libre de pecado arroje la primera piedra”; ¿Cuántas personas no disfrutan tener relaciones sexuales?, ¿Cuántas personas no comen muchas veces sólo por saciar su antojo y no porque lo necesiten?, ¿Cuántas personas no quieren MÁS?, ¿Cuántas personas no se levantan de la cama aun teniendo responsabilidades?, ¿Cuántas personas no han deseado la muerte de alguien que les haya hecho algo muy malo?, ¿Cuántas personas no han deseado tener lo que le pertenece a alguien más? y, ¿Cuántas personas no han presumido de sus conocimientos sobre algún tema en especifico?.

“Pero sólo fue una vez, sólo es de vez en cuando, son cosas que hago sin pensar”. Justamente ahí es que residen los términos medios. Siendo fríos, subjetivos y realistas. ¿Quiénes de ustedes lectores no han incurrido en alguno de estos pecados?. “Mata un perro una vez y serás un mata perros el resto de tu vida”. Por otro lado se dice que si uno se arrepiente de sus pecados (y aclaro que esto no va con fin de atacar la religión) serás liberado de ellos. Pero yo me pregunto: ¿Quién se arrepiente de sentir placer, de darse un gusto, de querer más para mejorar, de descansar si se quiere descansar, de saberse capaz de explotar si es necesario, de querer algo que alguien más tiene si eso puede ayudarnos a conseguirlo o de saber que sabemos algo en verdad?

Aquí es donde me puse a pensar en que si en verdad existe algo como lo que definen como cielo o infierno yo estoy destinada a sufrir por toda la eternidad. Aunque debo admitir con vergüenza que si esto es real, en verdad temo por mi alma… No porque caiga en más de uno de estos pecados si no porque, difícilmente, creo que me llegue a arrepentir de ello.

Lujuria: Llámenme ninfomanía si quieren pero en verdad disfruto del sexo, me gusta, me fascina. No ando metiéndome con uno y otro, tengo mi pareja y es con el que comparto éste acto, es carnal, es espiritual, es emotivo… es delicioso. Podría hacerlo todos los días, varias veces por día y no me arrepiento ni me avergüenzo de ello. Ser uno con la persona que amas, llevar las emociones a algo tangible; definitivamente no puedo considerarlo algo malo.

Avaricia: No es que quiera TODO el dinero del mundo; pero YO estoy consciente de que el dinero es necesario para subsistir en esta sociedad. ¡SÍ! Estoy en contra del capitalismo y soy más idealista socialista. Pero no por ello niego que necesito el dinero para tener lo que quiero, lo que necesito, lo que me hace falta. Esta necesidad casi obscena en la que me mueve, la que me motiva a encontrar trabajo, a superarme con mi nivel de estudios y a buscar ESA superación económica. ¿En verdad es tan malo?

Pereza: Justamente en este momento debería estar terminando una tarea que entregaré dentro de un par de horas. ¿Qué pasó?; ya me cansé. Terminaré de escribir ésta entrada, la enviaré y me iré a dormir. Mañana posiblemente no entraré a esa clase y mejor entregaré la tarea a la próxima. Si yo quiero descansar y estoy dispuesta a cargar con las consecuencias de ello ¿Cuál es el problema?

Envidia: Teniendo ya conciencia de que yo sé qué necesito; si veo como alguien más lo disfruta, ¿Por qué no debería desear estar en su lugar? Que se supone que deberá motivarme a alcanzar lo que quiero si no se que beneficios me dará, yo no voy a querer un carro en especifico si yo no sé lo feliz que hace a su dueño, yo no querré tener a X novio si no sé por su novia actual lo “maravilloso” que es, yo no voy a querer tener TANTO dinero como “Cosme fulanito” si yo no estoy consciente de cómo le facilita la vida a él. Entonces ¿Hace falta que diga algo mas al respecto?

Soberbia: Si yo soy “única e irrepetible”; ¿Por qué debo decirme igual a todos? Lo que yo sé es el fruto de mis esfuerzos, de mis vivencias, de mis experiencias, es parte de lo que me hace ser lo que soy y como soy. No pienso asumir una posición sumisa frente a un montón de estudiantes que no saben nada sobre el tema que vimos la semana pasada. Si ellos no pueden sacar una cuenta mental, si ellos no tienen la suficiente cultura para opinar de X o Y tema o simplemente si ellos son los que no se sienten a la altura de una situación. ¿Por qué debería yo hacerme menos cuando estoy consciente de lo que valgo, lo que se, lo que soy y lo que quiero?

He aquí pues, ésta pequeña parte de mi convertida en un LARGUÍSIMO post. No es la parte oscura que todo el mundo desconoce porque me mato por esconderla con recelo. Al contrario, es esta parte de mí la que junto a las demás me hacen ser la persona que soy. Si puedo sonreír en las mañanas, si puedo charlar con aquellos a los que llamo amigos, si puedo suspirar con aquel a quien considero mi pareja y puedo saber el amor de mi familia. No me arrepiento de ser como soy, no me arrepiento de lo que me ha llevado a ser como soy y mucho menos las razones por las que ya consciente elijo ser como soy.



Solo me resta agradecer a la Señorita Morfina, quien por cierto se ha ganado una buena parte de mi cariño el haberme abierto las puertas en este su hogar durante este intercambio de esencias. Espero hayan saciado un poco su morbo a través de mis pecados y así pues termino con una frase adoptada que tanto me gusta.

“Escrito está y escrito queda.”

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Update. Mi post -click aquí- ha sido hospedado amablemente por Dayanne en su Kasa de Papel, ahí para que pasen con confianza, no se preocupen por las "fachas" en que anden, no es un post de etiqueta.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Algo que jamás debes apostar

Típico: te apuesto a que no te animas a... y ahí va uno a hacer lo que le apostaron porque no quiere perder, no la apuesta, sino el orgullo. ¡Estúpida psicología inversa!

Es por eso que les digo: El orgullo no se apuesta, y si no me creen, pasen al colectivo y compruebenlo ustedes mismos ;)

¡Qué rápido pasó la semana!

Pd. ¡Feliz Cumpleaños, Fher! (:

martes, 13 de octubre de 2009

Una historia. Un beso.

Siempre tuve un amor platónico: mi vecino. Era el típico chiquillo feo que a nadie le gustaba, sólo a la niña de gustos raros, o sea a mí; cabe mencionar que pese a eso, el maldito nunca me hizo caso, yo era como su "hermana", su "amigui" y le importaba muy poco saber que me gustaba, aunque en realidad nunca se lo dije, pero como dicen: el dinero y el amor no se pueden ocultar.

Él fue "mi gran amor" durante mi último año en la primaria -aww, ternurita-, así que está de mas decir que cuando entré a la secundaria yo seguía soñando con el día en que mi vecinillo me viera como algo más. Siempre fue mi primera opción en todo: compañero de tardeadas, compañero de cine, compañero de caminatas, de etcéteras y él, siempre gustoso, aceptaba. Eso me hacía creer que quizás empezaba a gustarle, aunque sea un poquito.

En ese entonces, mi -actual- mejor amigo y yo teníamos relativamente poco de haber empezado a conocernos, pero como desde un principio le tuve mucha confianza, creía que él era el indicado para saber lo mucho que me gustaba mi vecino. A los días ellos dos se hicieron amigos, así que mi idea ya no me resultó tan brillante, vivía con el miedo a que en una de sus platicas se le fuera a ir la lengua de más y entonces mi "secreto" quedaría al descubierto y, ¿qué creen? no me equivoqué.

Siempre tuve un as bajo la manga, y era que siempre me llevé bien con su hermana, así que TODO lo que sucedía y se decía en su casa no era un secreto para mí, ella siempre fue mi fiel espía, la que escuchaba atentamente por otra línea cuando su hermano hablaba por teléfono, la que siempre estaba en la sala haciéndose loca cuando su hermano tenía visitas, la que... bueno, la que me decía todo con lujo de detalles -nada literal, no llegó a ser tan enfermizo mi "amor" por él-. Creo que, afortunadamente, por ser amiga de ella, yo siempre fui la "indicada" para su hermano, así que el día que su hermano tuvo la no-genial idea de decir que yo "moría" por él, ella salió corriendo a decírmelo. Dato no relevante, de hecho no sé por qué su hermana aparece en mi historia.

Después de que "my new bff" le confesara mi amor a mi vecino, todo cambió: ya no salíamos como antes, nos distanciamos mucho, y no fue precisamente por él, sino por mí, porque de verdad albergaba una pena muy grande dentro de mí, pena de saber que él sabía, así que durante mucho tiempo, cuando nos cruzábamos al salir de nuestras casas o al llegar, sólo nos decíamos "Hola..." seguido de una sonrisa y cada quien seguía su camino, hasta que un día... un mal día... un maligno día... por azares del destino nos reunimos los tres en mi casa, con tres, me refiero a mi amigo, mi vecino y yo.

No voy a justificar diciendo que estábamos jugando a la botella, tampoco "verdad o castigo" porque no fue así. Estuvimos perfectamente los tres hablando de muchas cosas y de nada, típicas cosas de pubertos pre-adolescentes que ahora dan risa -al menos a mí-, cuando salí a despedirlos, mi amigo se adelantó, yo seguía "enamorada" de mi vecino y tomé la prisa de mi amigo como una señal así que en la puerta, a la salida, le robé un beso, así sin mas planté mis labios sobre los de él, fue un beso que no duró ni cinco segundos antes de que pudiera reaccionar, después de ver su cara tan cerca de la mía terminé sacandolo de mi casa de un empujón y cerré con doble llave. Me sentía obscenamente avergonzada, por eso mi mejor opción fue terminar de correrlo y como la puberta tonta que era, me senté en el piso a cuestionar mi acción: no tuve respuesta.

Así fue como mi primer beso fue robado y, por si se lo preguntan, no me gustó. Después de ese fatídico día, como por arte de magia, me "desenamoré" de mi vecino, pasó a ser un vecino más, incluso lo veía muy flaco, muy alto y muy lleno de acné. Iugh.

Después de ese beso vinieron más y mejores, obvio no con él, pero al menos aprendí una cosa muy importante... bueno, en realidad no aprendí nada, sólo descubrí que mi vecino besa del asco.

Cuenta saldada. Esa historia fue escrita obligadamente por un meme que me dejó Penny, la neurótica, y como ya tenía rato sin hacer memes, pues lo hice. Fue divertido y un poco asqueroso recordar, incluso vergonzoso, pero bueno, todos hacemos cosas... de las que después nos arrepentimos.

El meme queda libre, puede hacerlo quien guste, sólo tienen que escribir la historia de su primer beso.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un buen día para decir adiós

Todos cambiamos.

De casa, amigos, novio/a, sentimientos, pensamientos, ideales, trabajo y un largo etcétera por recorrer. Hoy me tocó decirle adiós a muchos meses, a muchos desvelos, a muchas mañanas de carreras, a muchas personas, a muchas sensaciones. Así es, hoy fue un bonito día para decirle adiós a mi trabajo. Bueno, en realidad sólo me cambiaron de "residencia laboral".

Después de un par de días de incertidumbre, creyendo que pasaría a formar parte de la tasa de desempleados en México, ayer me informaron que hoy sería mi último día en esa pequeña oficina en la que laboré varios meses, en la que viví muchas cosas, de donde tomé mucha experiencia y sobre todo en donde conocí muchísimas personas.

Quizás suene muy tonto y ñoño, pero vaya que le agarré cariño a muchas de las personas con las que a diario convivía. Por ejemplo, hay un señor que trabaja muy cerca de ahí en una constructora, diario pasa, en promedio, cinco veces al día: las cinco veces me saludaba y siempre me ofrecía paletas -quién sabe cómo se dio cuenta de que soy adicta a las paletas :P-. Supongo que MI basura me delataba, sí, eso debe ser.

Judith, la señora con la que diario iba a comprar café, una señora muy amable, bien jocosa ella... Siempre me recibía con una sonrisa y un: Buenos días bonita, ¿un cafecito?. Siempre bien linda, atenta... y alimentando mi ego con esos saludos.

Xochilt, otra señora, que es de Veracruz pero ahora vive acá, en mi rancho, vive con su hija, su esposo y su mamá. Su casa me quedaba a la pasada cuando iba a comprar café, y su mamá -de quien nunca supe su nombre :S- siempre salía y me hacía platica, de esas platicas que te entretienen y enseñan mucho, me daba cierto sentimiento la manera en que la señora, ya bastante mayor, me platicaba con cierta nostalgia lo mucho que extrañaba Veracrú, y es que ella siempre me decía que allá la vida es más sabrosa.

Nicté, la hija de Xochilt era bien simpática, cuando pasaba le decía a su mamá: ¡Mamá, mamá, la señorita de Telcel!, y me saludaba con su manita. ¡Awww!! Ternurita.

Y Xochilt, que de ella no tengo mucho qué decir pero sí mucho qué agradecerle. Pasó a ser, junto con Judith, como mi segunda madre: se preocupaba porque decía que me la pasaba todo el día en el trabajo y sin comer, siempre me decía lo malo que eran las mal pasadas, cosas que, por lo general, sólo le preocupan a las madres.

Y así conocí muchas personas pero creo que las que mencioné, por haber sido las más cercanas a mí, son a las que de verdad voy a extrañar.

Hoy me despedí de ellos y al escuchar tantas palabras tan bonitas -sí, hermosas palabras de ellos para mí-, no pude evitar sentir un remolino de sentimientos en el estómago. Muchos consejos, muchos "gracias", muchos "te voy a extrañar" provocaron algo en mí, algo que no sentía desde hace mucho tiempo y que, sinceramente, me provocó cierta tristeza y alegría, alegría de saber que después de todo, no soy tan mala persona.

Hoy fue un buen día para decir adiós, pero mañana será un excelente día para decir: ¡Hola... otra vez! (:

¿Saben? A quien más le preocupa el cambio es a mi jefe: ¡Tanto trabajo, y éstas niñas no van a dejar de platicar!

Y es que ahora estaré trabajando con una chica con la que empecé y de quien aprendí mucho, pero luego nos separaron y ahora... bueno, bajo no sé qué circunstancias pero nos vuelven a unir.

¡Yay! ocho horas laborales aderezadas de chisme... Lo extrañaba. De verdad lo extrañé.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un post vergonzoso

Mucho muy vergonzoso, si quieren leerlo sólo den click aquí, porque hoy, hoy, hoy... es Miércoles de Adicción ;)

domingo, 4 de octubre de 2009

Diario de una adolescente enamorada

Hoy estaba buscando unos catálogos como loca, cosa común en mí -el perder las cosas, no el estar loca-, daba vueltas y más vueltas, abría cajones y los cerraba, hasta debajo de la cama busqué sin éxito aparente, así que decidí que la mejor decisión que podía tomar en ese momento era la de preguntarle a quien conoce perfectamente mis desordenes y se encarga de ordenarlos: mi mamá.

- No encuentro los catálogos...
- Los guardé en donde tienes un montón de revistas y libretas viejas
- ¿Cuáááááál? ¿Existe un lugar así?

Después de que me dio el mapa para llegar a ese misterioso lugar, caminé diez pasos al sur y luego retrocedí tres. Ahí estaba la X.

Ahora tenía un problema: la puerta tenía llave. Aquí me sirvió de mucho mi curso de ¿Cómo abrir puertas y candados con un pasador para el cabello?. Click, y la puerta se abrió poco a poco, con tantísimo misterio que hasta me dio miedo, así que valiente y arrebatadamente terminé de abrirla y, oh sorpresa: ahí estaban los catálogos.

Cuando los tomé, me percaté de que en efecto, había muchas revistas viejísimas, de esas que leía cuando era una teenager y prefería hacer tests con títulos como: ¿Tu pijama habla? -es verídico, me puse a hojear una revista y ahí lo leí- que otras cosas, como leer lo que ahora es la biblia de toda mujer: Cosmopolitan.

Hasta ahí, lo que había dicho mi madre de las revistas era cierto pero, ¿y las libretas? Moví un poco las revistas y ahí estaban: de colores, con dibujos, con hojas sueltas. Tomé una en especial, en la que solía escribir cuando iba en la preparatoria.

Al abrirla me llené de emoción -no se burlen, yo sí me emocioné mucho-, la vi tan llena de letras, unas ordenadas, otras desordenadas; fotografías, envolturas de chocolates, de colores, de olores, porque deben saber que las rayoneaba con crayolas, plumones, y plumas de colores y aromáticas. Mis hojas favoritas huelen a canela.

Lo primero que leí fue: "Lo poco interesante de mi vida está en las siguientes páginas... lo interesante también" con tinta negra. Después empecé a leerla llena de emoción, pero también con mucha pena, mientras pensaba: ¡Wow! ¿Yo escribí esto? Y no porque escribiera cosas interesantes, sino que en realidad me avergoncé mucho: Tenía corazón de esponja, amaba a uno un día, al día siguiente lo odiaba y al tercer día ya amaba a otro jajajajaja, pero para que lo comprueben y vean que me gusta compartir también mis vergüenzas, he decidido sacar algunos fragmentos de mi, en ese entonces, diario:

Nota: Chequen las fechas, es increíble que aún sobreviva esa libreta.

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Jueves 09 de Enero del 2003
Ulises es un chico especialmente excepcional, hace días que salimos y me gusta. Estoy consiente de muchas cosas, pero también estoy segura de que quiero un novio como él. Que sea comprensivo, que sepa lo que quiere, y que lo que quiera sea a mí. Yo sé que lo quiero a él.

Ahora, seis años y nueve meses después... ¡No logro recordar quién demonios es ese chico especialmente excepcional al que llamaba Ulises!

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Lunes 13 de Enero del 2003
Lo odio. Me dejó plantada y a estas horas no ha sido capaz de llamarme para darme una explicación aunque sea mala; Maldito, tenía que ser hombre el desdichado.

Ahora comprendo, mi desdicha en el amor empezó cuando conocí a Ulises. Maldito seas Ulises, no te recuerdo, pero sigo odiándote.

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Martes 28 de Enero del 2003
No puedo creerlo, por estar como tonta pensando en el idiota de Ulises no me dí cuenta de que Iván quiere conmigo, y yo que sólo lo tomo como mi paño de lágrimas.

Un clavo saca otro clavo, ¿cierto? Pero un paño de lágrimas definitivamente NO es un clavo, y menos un mal paño de lágrimas, digo, si hubiera sido uno bueno, lo recordaría. Lo siento Iván, tampoco sé quién seas. Esto de las lagunas mentales no me está gustando nada.

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Miércoles 05 de Febrero del 2003
Hoy conocí a Antonio. Antonio es un hombre, sí, un hombre; prácticamente me dobletea la edad, y eso no está bien. Aunque quizás me vea como la hija que nunca tuvo.

Pero cuánta inocencia. No puedo creer que alguna vez llegué a pensar que alguien que te dobletea la edad pudiera tener un interés meramente paternal hacia una. Inocencia, ¿a dónde te fuiste sin llevarme? Snif.

Por si se lo preguntan, tampoco recuerdo a Antonio, mucho menos cómo siendo una pequeñuela de dieciséis fue que conocí a alguien de... ¿32?

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Para no hacer más extenso este post, sólo puedo decirles que no sé cuál fue el final de Ulises, tampoco de Iván, muchísimo menos de Antonio. Ah, y después de ellos me enamoré de David, Julio y hasta a un Eduardo mencioné. Todos ellos en un lapso de cuatro meses. ¡Vaya record!

En Mayo del mismo año escribí el inicio de un noviazgo con Jesús Manuel, un chico al que sí recuerdo, con el que estuve poco más de un año y fui muy feliz. No escribí el final, porque no me alcanzaron las páginas, sí, supongo que esa es una buena razón para no tener un final escrito.

Y así fue como me entretuve una tarde lluviosa de Octubre: leyendo las tonterías que escribía a mis dieciséis, avergonzandome de la manera en que me enamoraba cada semana de chicos diferentes -pero igual de malditos- y claro, tratando de recordar ¿quién demonios es Ulises? Juro que nada mas de leer me volví a traumar. Fue malo conmigo. Muy malo.

Por cierto, ya dejé una notita en la ahora famosa libreta, ya la guardé otra vez detrás de la puerta de la llave perdida y espero encontrarla en un par de años más.

Pd. He llegado a la conclusión de que no recuerdo a los demás por una razón: todos eran mis novios imaginarios :D

sábado, 3 de octubre de 2009

Post-it

¿Alguna vez han corrido cuatro cuadras, bajo el sol el cual le hace sentir a su cuerpo que están a 40º y todavía en tacones de diez centímetros? Yo sí y créanme: no es nada saludable, sus piernas no lo agradecerán y se sentirán como leprosos cuando la gente vea con asco cómo sudan.

La zapatillas ya no son más opción para mí.