jueves, 4 de febrero de 2010

¿En qué momento pasó?

Antes, hace ya bastantes años, mi mundo se limitaba a la existencia de las muñecas, mis amigos imaginarios y los no tan imaginarios. Me hacía feliz poder salir a la calle mientras llovía y, por el contrario, me aterraba ver el que mis padres discutieran, una discusión de esa magnitud era más de lo que una pequeñuela de cuatro años podía soportar y comprender.

Sabía que existía el bien y el mal, y los personificaba con colores: blanco y negro; también sabía que había un enorme mundo afuera pero no sabía cómo vivirlo y a decir verdad desconocía el 99.9% de lo que en él sucedía. Las personas que me rodeaban eran sólo hombres o mujeres y eran-necesaria y obligatoriamente- papás; desconocía la debilidad por las carnes y la infidelidad era algo que no existía.

Mi mayor problema era tener que lavar platos, mi más grande dolor de cabeza eran las operaciones matemáticas de más de dos dígito, aprender era recibir un par de nalgadas, un corazón roto se curaba con un delicioso chocolate y podía comprar el mundo con unas cuantas monedas.

Ahora, mi mundo ha cambiado mucho en los últimos quince años: ver que las personas pelean es algo que aún me da miedo, sin embargo no es algo que me obligue a asistir a terapia. El bien no siempre es del todo blanco, y el mal no tiene que ser necesariamente negro.

Sigo sin conocer gran parte de lo que pasa afuera, pero ese porcentaje se ha reducido considerablemente; sé que el amor se puede presentar de muchas formas, y que no necesariamente tiene que presentarse entre personas de distinto género. Lo mismo pasa con las necesidades carnales e infidelidad, hoy esos términos tienen forma, en algunos casos cara, nombre y apellidos.

Ya no tengo amigos imaginarios, sería imposible beber margaritas y rusos blancos con ellos, aparte no solían ser tan divertidos y sus palabras y abrazos no podían ser tan reconfortantes como los que hoy en día recibo.

Hoy mi mayor problema es sobrevivir: mantenerme firme en mis decisiones, ser una persona responsable y, sobre todo, no permitir que mi otro-yo-pesimista frustre lo que tengo planeado hacer, eso me provoca dolores de cabeza más fuertes que el ver una simple operación matemática de más de dos dígitos o el aprender a acentuar bien las palabras. Ya no se aprende como antes, se han cambiado las suaves manos de mi madre por duros golpes de vida, caídas que me han costado lágrimas y mucha pérdida de tiempo esperando que alguien me ayude a levantarme. Del dinero, pff, ni hablar y, por si se lo preguntaban, sigue haciendome feliz el caminar bajo la lluvia y brincar en los charcos de agua.

Pero lo que más me aterra, es haber descubierto que un corazón roto ya no se cura con una enorme barra de chocolate.

Y fue así, sin darme cuenta, que un buen día me desperté y descubrí que ya no vivía en el país de las maravillas.



¿Alguien dudaba que la señorita que aquí escribe tiene miedo a crecer?

16 comentarios:

Ninja Peruano dijo...

Creo que es lo mejor que te he leído.

hatoros dijo...

POR ESO EL JOVEN ABANDONA LA BOLA CAÍDA Y NO JUEGA CON ELLA, LA DEJA EN LA MESA DEL COMEDOR.
ESE CAMBIO A PESAR DE MI EDAD, AÚN LO SUFRO CUANDO RECUERDO
PERO NO ME VEO COMO YO EN ESE RECUERDO ¿QUIÉN SOY YO?
BESOSABARAZAOS

Ro dijo...

Todo va cambiando de perspectiva conforme los años pasan. Las cosas a las que hoy le temes, no serán las mismas en 15 años más, ni en 25. Quizás hoy da miedo crecer, pero aun vislumbras un futuro adelante, imagina alguien de 90 años, cuáles serán sus preocupaciones? Una mamá embarazada. Un consultor financiero en la época de la crisis. Un soldado en Afganistan. Un niño de 6 años en Tanzania. =I

Todo depende del contexto. Ánimo, no es tan malo. =)

!ván dijo...

Si, los problemas infantiles, pues eran grandes,no?
Bueno ahora lo vemos tan simple comparado con los problemas de hoy, de adulto, en cuestiones de dinero ni se diga y todo lo que ya nos enfrentamos en la adultes y sobretodo el amor, cómo duele, uno se confunde,sufre... Bueno no queremos un chocolate para aliviar nuestras penas? bueno yo si, me gusta el chocolate..

El Fhercho dijo...

el pais de las maravillas se encuentra al otro lado del espejo. y tu ya no tienes cabellos largos. o si? (lo dice en tu bio)

Doctor X dijo...

genial, pero como siempre las cosas deben de cambiar.

Ely dijo...

me gusto mucho me acorde de muchas cosas!
y bueno algun dia teniamos que crecer y dejar de ser niños :( aunque no hay que dejar de serlo del todo :D que bueno que aun disfrutes al lluvia y lso charcos!
saludos!

El Xhabyra dijo...

una trompetilla para los que ya dejaron de ser niños

ptrrrrrrrrr!!!!!!


U_U

MiHita dijo...

Pero si somos todo Morfinita :)

somos la niña de 6 años y la de 15 y la mujer de 20 y la de 30 .... No es gratis decir "tengo 2?" ((como dice Novak)) ...no es gratis porque en realidad los TENEMOS ....no se van nunca ...no pasan... los años se quedan en nuestras experiencias y los sacamos a relucir dependiendo de las circunstancias :)

un abrazo ..... a ver si no me lie con la miHijatelngua :)


:)

Leinad dijo...

Asi es la cruel realidad que tenemos dia con dia frente a nosotros ^-^ lindo texto me gusto musho!!!

Xenomorph dijo...

Uff!!

SUBLIME.

lex dijo...

CREO QUE ES LA MERA VERDAD YO QUIZE NUNCA CRECER PERO DESCUBRI ATRAVEZ DEL TIEMPOO QUE EL PAIS DE NUNCA JAMAS NO EXISTE MALDITO PETER PAN SIEMPRE QUISE SER UN MOCOSO Y NUNCA CRECER JAJA SALUDOS

AS♠♦ a ♥♣EL dijo...

3 letras: W-O-W
no te leo tan seguido como quisiera pero si lo e hecho algunas veces y esto que escribiste esta vez esta increible, y yo no sabia que tuvieras miedo a crecer y aunque las barras de chocolate ya no curen el corazón roto siguen siendo deliciosas jeje!
saludos!!!

MIN... dijo...

Eso de darse cuenta cuanod está sucediendo el cambio para crecer resulñta frustrante.. no queremos dejar de ser lo que somos pero tampoco queremos quedarnos así...

Usted tranquila y afronte la madurez como viene...

besos niña...

Dr Hannibal Lecter dijo...

Huy Morfis quien te viera he!!
jajajajja

Seifil dijo...

Me gusto mucho este post, me gusta tu manera de escribir, es casi como conversar contigo, eso es algo muy agradable y que pocos tienen, leerte se ha vuelto una experiencia muy agradable, gracias por compartir tu vida con nosotros.