Hoy, mientras caminaba por cierta plaza de mi hermoso rancho, vi que en la iglesia de enfrente estaba por celebrarse un matrimonio. No pude evitar sentarme en una de las bancas de la plazuela para presenciar la llegada de la novia.
Se bajó de un automóvil con un enorme arreglo de alcatraces en el cofre; ella con una radiante sonrisa y un ramo de flores y listones en sus manos, con un vestido largo y una cola de no menos de dos metros, pero un "pajecito" de 1.70 metros. Me mostré sumamente interesada en tan singular acontecimiento -en realidad por el "pajecito" que no estaba de mal ver- así que rápidamente saqué mi celular y le marqué a una amiga:
- Si, ¿bueno?
- Ey, estoy en el parque que está frente a la iglesia: hay una boda.
- Corre, ve y dile a esa pobre mujer que no se case, que para qué se casa si después sale más caro el divorcio...
Nos reímos y empezamos a hacer lo que sólo nosotras sabemos hacer:escupir veneno echar chisme
Me preguntaba que había y comencé a describir la escena, ella sólo respondía con esporádicos "ajá" y "orale, ¿qué más?", mientras yo seguía describiendo al pajecito, perdón, a la inmensamente feliz novia.
Así estuvimos hablando mal del matrimonio -y bien del pajecito- al rededor de 10 minutos, hasta que nos dimos cuenta de que no éramos nosotras las que pensábamos eso, sino que quien hablaba por nosotras era nuestra corroída envidia.
- ¿Te das cuentas?-, me dijo- Estamos criticando lo que quizás nosotras estemos haciendo en unos años...
- Sí, sí me doy cuenta, y no, no creo estar así yo en unos años...
- Cállate, que de seguro serás la primera que se case.
Admito que eso me dejó pensando mucho acerca de mi situación actual y no me da pena decir que soy soltera por convicción y no por obligación, tampoco me apena decir que me aterra el matrimonio y que a pesar de eso, sé que quizás sí me case antes que mi amiga.
De mí puedo decirles muchas cosas, pero hoy les diré porqué, desde hace mucho tiempo, prefiero responder: soltera y sin compromiso, a las personas que cuestionan mi estado civil, el "sin compromiso" no es parte oficial de la respuesta a esa cuestión, pero me gusta cómo se escucha.
He descubierto que soltera puedo hacer el doble de cosas que haría teniendo un compromiso -y no precisamente un compromiso matrimonial- y me gusta; a éstas alturas de mi vida ya no me concibo dando explicaciones de a dónde voy y con quién, a qué hora salgo y a qué hora regreso, esas son explicaciones que dí durante cuatro años la última vez y ahora, a seis meses de extremas soltería, es algo que ya no deseo hacer, al menos durante algún tiempo.
Sé que no todas las relaciones son así, sé que hay quienes saben respetar la individualidad de cada persona, pero en lo que encuentro a alguien así, prefiero seguir siendo la soltera que sale cada vez que quiere, con quien quiere y, porqué no, como quiere.
Tengo veintitrés años y aprendí a amar la soltería, la soledad, mi libertad. Aprendí a amarme a mí misma y sobre todo aprendí que sola o acompañada nunca se debe perder la esencia, esa esencia que nos hace únicos e irreemplazables.
Y sí, quizás en unos años yo esté en el lugar de la novia que vi hoy, la sonrisa y la felicidad que ella irradiaba serán mías, mi vestido será aún más blanco y mi pajecito seguramente medirá a lo mucho medio metro y entonces, quizás, habrá alguien más sentada en alguna banca de la plaza de enfrente criticando el paso que estaré por dar, pero nada de eso me importará porque sé que quien me espere junto al altar será la persona indicada. Tiene que serlo.
Se bajó de un automóvil con un enorme arreglo de alcatraces en el cofre; ella con una radiante sonrisa y un ramo de flores y listones en sus manos, con un vestido largo y una cola de no menos de dos metros, pero un "pajecito" de 1.70 metros. Me mostré sumamente interesada en tan singular acontecimiento -en realidad por el "pajecito" que no estaba de mal ver- así que rápidamente saqué mi celular y le marqué a una amiga:
- Si, ¿bueno?
- Ey, estoy en el parque que está frente a la iglesia: hay una boda.
- Corre, ve y dile a esa pobre mujer que no se case, que para qué se casa si después sale más caro el divorcio...
Nos reímos y empezamos a hacer lo que sólo nosotras sabemos hacer:
Me preguntaba que había y comencé a describir la escena, ella sólo respondía con esporádicos "ajá" y "orale, ¿qué más?", mientras yo seguía describiendo al pajecito, perdón, a la inmensamente feliz novia.
Así estuvimos hablando mal del matrimonio -y bien del pajecito- al rededor de 10 minutos, hasta que nos dimos cuenta de que no éramos nosotras las que pensábamos eso, sino que quien hablaba por nosotras era nuestra corroída envidia.
- ¿Te das cuentas?-, me dijo- Estamos criticando lo que quizás nosotras estemos haciendo en unos años...
- Sí, sí me doy cuenta, y no, no creo estar así yo en unos años...
- Cállate, que de seguro serás la primera que se case.
Admito que eso me dejó pensando mucho acerca de mi situación actual y no me da pena decir que soy soltera por convicción y no por obligación, tampoco me apena decir que me aterra el matrimonio y que a pesar de eso, sé que quizás sí me case antes que mi amiga.
De mí puedo decirles muchas cosas, pero hoy les diré porqué, desde hace mucho tiempo, prefiero responder: soltera y sin compromiso, a las personas que cuestionan mi estado civil, el "sin compromiso" no es parte oficial de la respuesta a esa cuestión, pero me gusta cómo se escucha.
He descubierto que soltera puedo hacer el doble de cosas que haría teniendo un compromiso -y no precisamente un compromiso matrimonial- y me gusta; a éstas alturas de mi vida ya no me concibo dando explicaciones de a dónde voy y con quién, a qué hora salgo y a qué hora regreso, esas son explicaciones que dí durante cuatro años la última vez y ahora, a seis meses de extremas soltería, es algo que ya no deseo hacer, al menos durante algún tiempo.
Sé que no todas las relaciones son así, sé que hay quienes saben respetar la individualidad de cada persona, pero en lo que encuentro a alguien así, prefiero seguir siendo la soltera que sale cada vez que quiere, con quien quiere y, porqué no, como quiere.
Tengo veintitrés años y aprendí a amar la soltería, la soledad, mi libertad. Aprendí a amarme a mí misma y sobre todo aprendí que sola o acompañada nunca se debe perder la esencia, esa esencia que nos hace únicos e irreemplazables.
Y sí, quizás en unos años yo esté en el lugar de la novia que vi hoy, la sonrisa y la felicidad que ella irradiaba serán mías, mi vestido será aún más blanco y mi pajecito seguramente medirá a lo mucho medio metro y entonces, quizás, habrá alguien más sentada en alguna banca de la plaza de enfrente criticando el paso que estaré por dar, pero nada de eso me importará porque sé que quien me espere junto al altar será la persona indicada. Tiene que serlo.



16 Dosis de razón:
Yo tengo 17 años y a veces pienso en el matrimonio, en como sera esa persona "la elegida" pero en lo quellega ¡¡a disfrutar la solteria!! xD
¿Estás segura que eran alcatraces?
Me quedo con la sensación de deja vu en este post. =S no sé por qué, intentaré acordarme durante el día.
Padre la dosis viperina en la iglesia. A todos nos pasa que pensamos que esas cosas no nos ocurrirán pero en el fondo tarde o temprano uno cae en esa situación. No es mi hit casarme aunque la unión libre me llama la atención, aunque de momento supongo que prefiero el status de "soltería y sin compromiso" jajajajaja.
El eterno pleito que tenía con mi momio.. él soñaba con casarnos algún día... yo, sólo pensaba en mi divorcio y en lo lejos que quería estar de volver a casarme...
Ahora vivimos en diferentes ciudades y seguimos siendo "momios" pero me siento más soltera que nunca... creo que he logrado mi estado ideal...
Seño Morfi, si usté es feliz soltera o casandose no se preocupe por los pequeños detalles y dediquese a disfrutar de esa felicidad.
Mejor mal y solo que bien acompañado.
Yo hace muchos años terminé soltera por obligación, luego me convertí en una soltera por convicción y ahora no se en que definirme jajajaja.
Pero lo que sí es que ser soltero tiene muchos puntos buenos y tratar de disfrutarlo al máximo, pero a veces si se extraña la compañía, pero mientras llega el adecuado no paremos de sonreír =).
Saludos.
jajaja si lamento informartelo
pero quiza te cases, tengas hijos (y sufras las consecuencias fisicas de tenerlos), cocines todos los dias y tengas que soportar a tu marido panzon suerte con eso :)
ja es cierto espero no llegr al matrimonio no jaja mi pero pesadilla pero dios castiga ja saludos
Yo tengo casi 26 años y tengo ya casi 7 de soltera por convicción total, propuestas he recibido muchas pero no es la persona indicada así que para qué decir que sí, mejor me ahorro la pena.
No tengo anda en contra de los hombres, ni de las relaciones, ni del matrimonio; pero creo que es una decisión que debe de ser bien tomada y no sólo por no estar sola.
Ligados a la convicción de soportarse, uf!.
Me gustó mucho el blog, los textos están geniales.
Aprovecho y dejo la invitación a que te pases por mi blog,
Saludos!
A mis dulces 23 la vida pasaba de todos colores y la idea del matrimonio, incluso del noviazgo, ni se asomaba por mi cabeza, así que apoyo tu noción, ya habrá tiempo para todas esas cuestiones casaderas, mientras tanto eres joven y bella, disfrutalo!
Saludos
Chale, ps ojalá que pase mucho pq , neta, ¿leer el blog de la señoritacasadamorfina? no por favor
a decir verdad yo tambien criticaria xD . pero pero si es uno de mis sueños haha el casarme pero pero no tanto por la iglesia haha si no pro el civil pero a huievo con el vestido de novia XXD es lo que me late . no tanto la ceremonia jeje
hasta me gustaria diseñar el vestido xD
pero eso es aparte .. de mientras.. VIVA LA SOLTERIAA!!
SALUDOS
todo llega en su momento!
Disfrútalo en lo que puedes porque en cuanto llegue el susodicho todo eso se acabó.
Abrazo Miss Morfi.
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