miércoles, 29 de junio de 2011

El mundo del tarot

Desde hace ya algunos meses una amiga me platica acerca de sus lecturas del tarot, de lo que le dice la chica que le "adivina" el futuro y esas cosas, pero me lo dice de tal modo, que pareciera que cree firmemente en cada palabra que le dicen, por el contrario, en mi casa no se cree mucho en esas cosas, eso sin mencionar que mi mamá lo considera algo innecesario y hasta cierto punto absurdo, piensa que nadie puede decirte qué te va a pasar, cuándo, cómo, por qué y mucho menos decirte quién o quiénes están involucrados.

Sin embargo ayer de plano me ganó la curiosidad, y acompañé a mi amiga con una señora nueva de la que ya le habían platicado, según esto es buenísima leyendo las cartas. Teníamos noción de dónde vivía, pero como no sabíamos exactamente en dónde era, y suponiendo que la señora era muy conocida, mi amiga preguntó en una tienda de su colonia por ella. En menos de dos minutos, ya estábamos tocando el timbre de la casa de la señora.

Cuando la tuve de frente, me quedé súper sorprendida porque es una señora que no ve, ya perdió totalmente su ojo derecho y con el ojo izquierdo sólo ve sombras, no distingue colores, sólo algunas formas. Le falta su pierna derecha, por lo que tiene una prótesis; su casa es muy pequeña, pero súper cómoda, en sí la señora es muy atenta y, a lo que vi, buena persona. Como era la primera vez que íbamos, nos platicó un poco de cómo ha sido su vida con todo lo que le ha pasado, también de uno de sus hijos que andaba ahí, un chico no mayor de 22 que es autista, muy simpático también.

Después de su mini presentación, mi amiga se sentó frente a ella en el comedor, yo me senté en la sala (que está a no más de un metro, por lo que pude escuchar absolutamente todo), le preguntó por su color de piel y hecho esto, empezó con la tirada.

En serio que me quedé sin palabras, fue una experiencia muy rara, porque aunque la señora no sabe distinguir entre pasado, presente y futuro, le dijo a mi amiga muchísimas cosas que de una u otra forma ya sabíamos (y que ella no podría saber porque no nos conocía). Le habló de ese ingrato amor que la dejó por otra, de un viaje que tiene planeado pero que no sabía si se concretaría (pues la señora ya le dijo que sí), de una boda a la que ya la invitaron y, entre otras cosas, de un aborto que tuvo mi amiga hace un par de años. Fue muy triste para ella que la señora lo recordara y le dijera que era niña, lo pude notar en sus ojos llenos de lágrimas.

Yo estaba boquiabierta con todo lo que le dijo, en serio súper sorprendida y entonces pasó lo inevitable, me entraron unas ganas terribles por hacerlo también, así que en cuanto terminó con mi amiga, me levanté y me senté frente a la señora. El mismo procedimiento, me preguntó mi color de piel y eso fue un verdadero problema, porque me daba mucha pena decirle que traía un bronceado súper sexy, así que sólo le dije que era morena (súper sexy, obvio).

Empezó a sacar cartas y no me decía nada padre como a mi amiga, ni siquiera me decía cosas que ya supiera, lo único que me dijo y que me dio mucha risa es que me gustaba mucho el coto, así con esas palabras: mi niña, a ti te gusta mucho el coto, eres bien fiestera y te encanta empinar el codo. Una forma muy amable y ortodoxa de decirme alcohólica.

Me salió Ed, de él no me podía decir nada que no supiera, me dijo que tenía una relación bastante estable y que, aunque él era muy serio (y yo muy celosa innecesariamente) me amaba mucho; me dijo que no veía boda próximamente (por Dios, eso hasta yo lo sé); me salió un viaje que ya me habían propuesto pero que yo no quiero hacer, y aunque ella jura que lo haré yo apuesto a que no. En fin, no me dijo gran cosa como a mi amiga y eso de cierta manera me desilusionó porque yo esperaba algo más, pero por otro lado me gustó mucho saber que en realidad mi vida es muy estable (aunque no lo parezca). Ya saben, a una que no le gustan los escándalos de la farándula.

Total, que le pagamos y salimos de ahí, mi amiga un poco pensativa por todo lo que le dijo y yo tranquila porque en realidad no me dijo nada que no supiera y nada que me sorprendiera. Así es la vida de la gente aburrida, pues. Me reí todo el camino por otras cosas que me dijo (top secret, ya ven que a veces soy muy egoísta con las cosas vergonzosas que me pasan), y realmente fue muy divertida mi primera vez (y espero que última como "clienta") en casa de una adivina.

En fin, sinceramente no pienso volver a hacerlo, no creo mucho en esas cosas, a Ed no le agrada del todo (pude respirar tranquila cuando se lo platiqué arriesgándome a que ardiera Troya), mi religión me lo prohibe, mi mamá me podría desheredar, la curiosidad mató al gato y cosas así. Además no quiero que me vuelvan a decir alcohólica, aburrida y celosa.

sábado, 25 de junio de 2011

Untitled

Después de casi un mes, volví. Y no, no volví en forma de fichas, ni feliz y mucho menos vine a escribir algo decente. (Pueden hacer sus respectivos reclamos en el departamento de cálidad)

Hay días (como este) en los que extraño escribir, y me odio tanto por no poder hacerlo. No por falta de tiempo, sino por falta de "algo" que, desafortunadamente, aún no sé qué es; me odio porque necesito desahogarme, el problema es que tampoco sé de qué o quién.

Últimamente siento que algo me falta, muy probablemente sea que gozo de muchísimo tiempo libre y necesito ir a la escuela, trabajar o mínimo ponerme a hacer galletitas de cánela. Amo mi tiempo libre, pero odio no saber administrarlo.

Además, últimamente... digamos que últimamente no me siento tan completa.

Y bueno, es sólo eso, que necesito buscarme y apurarme a encontrarme. Ya me extraño muchísimo, snif.

sábado, 4 de junio de 2011

Beeeeeeeeeeep

Soy oficialmente feliz.

Sí, me fue GENIAL en el examen :D

Y ya, sólo quería dar señales de vida, y de paso presumir que soy muy inteligente y que eso hace que me sienta todavía más orgullosa de mí misma.

Pd. Se reciben abrazos cibernéticos ;)